Hermosillo, Sonora.-
¿Quién pensaría que el senador con licencia, el ex gobernador venido a menos, el ya-no-tiene-el-poder y ya-no-es-noticia Manlio Fabio Beltrones causaría tal revuelo en Sonora y muy allende sus fronteras como lo hizo esta semana? Para algunos, la sacudida al tablero (en este caso por sus dichos sobre la actual situación política y de seguridad, sobresaliendo el divorcio político entre él y Claudia Pavlovich y el consiguiente matrimonio entre ella y AMLO) no sorprende, era algo que tarde o temprano ocurriría. Para otros, para muchos otros, el de Villa Juárez (saludos) no tenía más qué hacer en la palestra nacional, incluido mi querido colega Juan Carlos el güero Zúñiga (saludos también, no me vayas a divorciar) en aquel video comentario para Mega Noticias que ahora mismo no encuentro en la red («¡lo tumbaron!») pero qué tal este otro que entreteje con su partner, Aarón el pelón Tapia, en el que coligen una vida anodina para aquel que lo tuvo todo:
Pícale acá para ver el video 👇
https://www.facebook.com/watch/?v=1498172241360027
Cierto es que el voto de don Manlio, como el de tantos opositores, no cuenta a la hora de definir leyes pero tampoco «efemérides», como señaló en uno de esos encuentros desayuneros con la prensa local y sobre todo en entrevista con René Delgado para El Financiero TV a la hora de explicar el motivo de sus licencias: «Han convertido al Senado en un Senado de efemérides y yo no estoy para revisar calendarios».
En política, la figura del outsider se le atribuye a personajes que vienen de la casi desaparecida sociedad civil (gracias, 4T) para hacer leña en comicios y elecciones (significan lo mismo, pero así se habla hoy). Y ustedes dirán, ¿cuál ciudadanía de MFBR si es un veteranazo de la política mexicana? Sí. Pero visto el avasalle de Morena y sus aliados que lo quieren todo y a como dé lugar, la emergencia o resucitación de un actor político que tiene la actitud pero sobre todo la información (¡y sabe usarla!) supone el performance de un outsider hecho y derecho. Quién lo diría, es verdad, pero no sería el primero al que den por muerto sin estarlo. Y no hablo de don Joaquín Pardavé, actor y compositor sin parangón.
Y es que, para finalizar, recordará el memorioso lector, la retentiva lectora, que en septiembre de 2012 el analista José Antonio Crespo y yo (Crespo en las páginas del Excelsior, yo en la mesa 3 del Café Cele del Mercado Municipal) sostuvimos que el de Tabasco pasaría a ser un cadáver político luego de retirar de las calles a sus seguidores y anunciar la conformación de un partido político para por enésima vez contender por la presidencia de México en las entonces lejanas elecciones de 2018… Y ya ven.



