Alejandro González Iñárritu regresa al cine con una película que, como buena parte de su filmografía, parece empeñada en llevar al espectador hacia terrenos incómodos, aunque esta vez lo hace por un camino mucho más irreverente y desconcertante. Desde Amores perros (2000), aquella película que puso al director mexicano en el mapa internacional, hasta Birdman …










