Dentro de un bar billar, ubicado en una calle donde los restaurantes de comida china se anunciaban en español y mandarín, recordé lo que Willy, excompañero de un taller de poesía, me contó años atrás. Él nació en Mexicali, pero tenía la doble nacionalidad y al cumplir 18 años se enlistó en el ejército estadounidense. …











