“Ninguna de estas calles tiene nombre, ninguna de estas sombras tiene dueño”, escribió Willie Colón en «Demasiado corazón»: “Ayer te vi llorando y te quise consolar, mas el juego no permite que te diga la verdad”. Quizá el popular salsero ha creado el himno irreprochable para la novela negra y, en consecuencia, para el género …










