El acoso. Crónica de una sonorense en el DF


Muy contentos de anunciar el estreno de Erika Maldonado en CS, cuyo primer disparo supone un retrato fresco y agudo sobre una problemática tan cotidiana como delicada. Bienvenidas, bienvenidos.



Cuando era niña, veía a mi mamá hacer tortillas de harina a mano con leña traída de Ures por mi papá. Amo por siempre el sabor de la tortilla recién hecha, amo hacerla taco con aguacate y una raja de chile verde recién tatemado y un poco de queso urense de doña Chacha.

Un buen día, yo ayudaba a mi mamá a hacer las bolitas de masa para las tortillas. Mi hermana mayor se negaba a ayudar y mi mamá suelta la frase que más tarde se repetiría conmigo en tono burlesco:

-Tienes que aprender a hacer tortillas, ¿qué tal si te casas con un ranchero?

Vengo de una familia conservadora con roles de género bastante establecidos. Tuve una infancia muy tranquila que implicaba salir a jugar a la calle y meterme a las 8pm  porque ya era muy tarde y los cholos de la Cinco de Mayo no tardan en salir y robarte.

Por las mañanas iba a la escuela y por las tardes hacía un sinfín de actividades artísticas a las que mi mamá siempre me inscribió para mantenerme ocupada: clases de literatura, de cerámica, de bordado, de piano, de pintura y de un montón de cosas que mandé al diablo cuando descubrí el basquetbol y dediqué quince años a jugarlo. Pero no se preocupen, lo del arte y todo lo demás lo retomé más tarde.

No recuerdo mi infancia con la nostalgia de algo viejo, pues, según yo, fue apenas ayer (todavía soy una bebecita de 181 centímetros de altura). Pero si miro hacia atrás me doy cuenta que todos esos esfuerzos de mis padres hicieron de mí una persona de carácter. Viví mi infancia y juventud con reglas muy básicas: sé buena gente, haz lo que te gusta y nunca olvides de dónde vienes.

***

Un día, ya habiendo terminado la universidad, compré un vuelo directo al DF para vivir el sueño en la gran ciudad. El colmillo de los taxistas al cobrarte, las miradas en el metro, la carne malísima y la fiesta eterna me hicieron darme cuenta de que ya no vivía más en casa de mis papás ni en Sonora.

Mi primer acercamiento con un psycho-chilango fue camino a mi trabajo. Un hombre se me acercó y me dijo:

-Hey, hola, te vengo siguiendo desde Chabacano, me llamaste mucho la atención y quería preguntarte si me acompañas a tomar un café.

Seguirme desde Chabacano implicaba hacer un trasbordo a donde él seguramente no iba, y me siguió hasta la última línea del metro para escuchar un:

-Morro, yo no sé si para ti esta onda es romántica, pero de donde yo soy esto está bien pinche raro y si no te vas te suelto un chingazo.

Vivir en el DF tiene muchas ventajas, pero el acoso en esta ciudad es exagerado. Mi historia de terror y la de mis amigas empieza cuando nos contamos cuántas veces nos acosaron en la semana, qué fue lo más raro en el metro o lo que le pasó a la amiga de la amiga. Leyendo un poco sobre género y hablando con un par de feministas pude percatarme de que era un asunto real. No que no lo fuera antes, pero así pude ponerle un nombre a todo lo que me molestaba y que no sabía explicar.

En Sonora, ponerme unos shorts o una falda a lo mucho generaba un par de chiflidos a lo lejos o miradas desde la otra acera. En el DF this shit is real. Los chilangos sí tienen un chip integrado donde creen que pueden y es normal seguir, tocar y agredir por el simple hecho de ser mujer; y las mujeres de acá se acostumbraron a bajar la cabeza o a no hacer un gran escándalo cada que pasa una situación así, porque es lo normal. Nunca había tenido que pensar tanto en qué ponerme como en los últimos dos años; le di un giro de 180 grados a mi clóset y desde que llegué aquí cargo con un gas pimienta.

Es mucho más fácil entender y descubrir cuando una está sola y lejos de presiones sociales y culturales. Mis amigos que se quedaron en Sonora empezaron a hacerme comentarios sobre que me había hecho como todas las personas que salen de Sonora y llegan al DF: muy liberal, muy contra el sistema, muy feminista.

Y bueno, la verdad que lo entiendo. Allá en Sonora las reglas son muy básicas: vives con tus papás hasta que te casas, y poner de pretexto a tus papás siempre funciona: “No puedo, mi mamá no me deja”, “Tengo que llegar temprano o me regañan”. En el DF no hay reglas para nada, todo es un desmadre, la gente anda por aquí y por allá en sus mundos y cuidándose de no ser asaltado. El DF es la tierra de “nunca aceptaré un no como respuesta”.

Aquí si un bato te invita a salir y dices que no, va a intentar tres, cuatro, cinco veces. En Hermosillo si un bato te invita a salir y le dices que no, se indigna, se va y seguramente no vuelves a saber de él en un tiempo.

Hace días estaba en un bar con una amiga, había música y la estábamos pasando bien. Frente a nosotras estaban ocho hombres sentados. No tardaron nada en invitarnos a salir a bailar, dijimos que no y después de un rato llegaron otros dos que tuvieron la misma respuesta. El resto de la noche se resume a que ya de madrugada uno de ellos llega a hablar con mi amiga durante un buen rato. Ahí entendí que nunca sería suficiente un “no” como respuesta porque no cabe en sus cabezas, porque es grosero y porque “¿Qué te pasa? No puedes no querer”.

En pleno siglo XXI aún hay humanos por ahí creyendo que salimos de casa arregladas para seducir hombres, que somos frágiles y sumisas y que es nuestro deber cumplir las expectativas.

A mí lo único que me queda claro es que anteponer las necesidades de un futuro matrimonio imaginario con un ranchero para obligarme a aprender a hacer tortillas es el inicio de los problemas; que no somos perfectas, nos educan para serlo y por mucho que digamos a lo alto que hacemos lo que queremos, no es cierto, porque nadie es inmune a la presión social. Por suerte, algunas podemos verlo, ser conscientes de ello y ser cada día un poco menos como dicen y más como realmente queremos ser.

A veces mandar a la chingada a alguien no es ser mal educada, es defensa propia.

Texto y fotografía por Erika Maldonado

El acoso

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Acerca de

Erika Maldonado es diseñadora gráfica por la Universidad del Valle de México, campus Hermosillo. Pertenece a la fuga de cerebros que se nos van de Hermosillo al DF cada verano. Trabaja en el Grupo Expansión Corporativo y es creadora de Rojo Desierto.tumblr.com


'El acoso. Crónica de una sonorense en el DF' tiene 91 comentarios

  1. abril 22, 2016 @ 7:14 am Alejandro Valenzuela

    Esta morra sí que reproduce los estereotipos básicos del regionalismo ramplón. Para ella puede ser hasta simpático que la preparen, haciendo tortillas de harina, para casarse con un ranchero, pero en cambio observa que 5 millones de chilagos (los hombres) “sí tienen un chip integrado donde creen que pueden y es normal seguir, tocar y agredir por el simple hecho de ser mujer” y que además, otros 5 millones (las chilangas), “se acostumbraron a bajar la cabeza o a no hacer un gran escándalo cada que pasa una situación así, porque es lo normal”. Ya en el extremo de escribir por escribir, dice que aquí (en este estado de Sonora querida donde dicen las ONGs que se tiene el primer lugar en violencia doméstica), cuando mucho a las mujeres se les agrede con dos chiflidos. No, Benji (Benjamin Alonso Rascon), ahora sí tocaste fondo carnal… Así que eso de que “Pertenece a la fuga de cerebros que se nos van de Hermosillo al DF” que opuso en su propia biografía, hay que tomarlo con las reservas del caso.

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    • abril 22, 2016 @ 7:33 am Benji

      La verdad es que me la llevo “tocando fondo” un día sí y otro día también, mi querido Alex. Un día para unas, otro día para otros. Y ni modo, así es esto.
      Sobre su biografía, Erika no puso nada. Fui yo. Mea culpa 😛

      Fuerte abrazo, mi Alex.

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      • abril 23, 2016 @ 2:07 pm griselda

        Al parecer este párrafo no lo leíste Alejandro Valenzuela, Erika tiene algo de razón: ” A mí lo único que me queda claro es que anteponer las necesidades de un futuro matrimonio imaginario con un ranchero para obligarme a aprender a hacer tortillas es el inicio de los problemas. Que no somos perfectas, nos educan para serlo y por mucho que digamos a lo alto que hacemos lo que queremos, no es cierto, porque nadie es inmune a la presión social. Por suerte, algunas podemos verlo, ser conscientes de ello y ser cada día un poco menos como dicen y más como realmente queremos ser.”

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      • abril 25, 2016 @ 5:34 pm antonio

        Perdón , pero en caso de que existiera tu absurda fuga de cerebros de Hermosillo al DF , tu y ella no son uno de ellos

        saludos

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    • abril 22, 2016 @ 8:50 am Mary

      Alejandro, honestamente, no comprendo el punto de tu comentario. Como mujer que ha estado en el DF, totalmente identifiqué cada uno de los puntos que Érika expone. ¿Es tu comentario acerca de desmentir lo que ella explica? Porque creo que lo es. Disculpa, pero tú no eres mujer y ya con ese solo hecho, tú no podrías identificar muchas de estas situaciones. Por otra parte, sí me parece exagerado que Érika asevere que aquí en Sonora nada más te acosen con “dos chiflidos”. Quizás a ella le ha sucedido de esta manera. Sin embargo, también mi experiencia me ha mostrado que en el DF el acoso es mucho más notorio. Repito: mi experiencia.

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      • abril 22, 2016 @ 9:25 am Rodrigo

        Mary, el comentario de Alejandro no es sobre desmentir nada, es sobre el abuso de la generalización. Decir que todos los millones de chilangos tienen ese “chip” integrado no solo es falso sino ofensivo, es una salida fácil para un problema mucho más complejo.

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        • abril 22, 2016 @ 1:46 pm rebo

          exacto, como ejemplo podemos decir que “los sonorenses traen el chip de creerse diferentes y superiores porque hacen carne asada, viven en el desierto y casi, casi, casi, por un pelo y son parte de EUA” entonces eso los hace superiores a la población del resto del país. Para mas ejemplos de manera oficial se estereotipa a la gente de nuestra región https://www.youtube.com/watch?v=Jsy4o1cRhGU si creo que las publicaciones como esta en vez de proponer soluciones o ahondar mas en el tema incrementan las diferencias y el odio.

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          • abril 22, 2016 @ 3:57 pm sara

            No se si lo hace con ese punto o no, pero en GDL, DF, etc me a pasado igual que ae lla aqui en hermosillo ando agusto con vestido, shorts cosa que para mi es lo normal usar en verano por el tremendo calor, no pasaba de un piropo de un albañil y ya, cosa totalmente diferente en mis veranos mas al sur, “por el calor” no lleve pantalones y resulto que termine soltando mas de una cachetada, nisiquiera respetan y no digo que todos, pero si el 70% de los hombres que pasaban no saben guardar respeto. Aqui al norte si es muy alto el grado del machismo y violencia intrafamiliar como nos dicen en los “rancheros”, pero tambien aqui se esta haciendo algo por cambiar eso y se nos enseña tanto a las mujeres a ” no dejarnos” como a los hombres a respetarnos no por el hecho de ser mujer si no por que somos personas !

          • abril 22, 2016 @ 3:59 pm sara

            y por cierto, aqui el indice de mujeres que reportan violencia intrafamiliar es de los mas altos en el país por que aquí no se dejan y DENUNCIAN.

          • abril 22, 2016 @ 4:03 pm Raisza

            Totalmente de acuerdo contigo REBO, escrito que más allá de ser una argumentación feminista, es una catarsis de un problema social vivido de manera muy particular, sin un panorama amplio, sin objetividad, sin abordarse desde la trinchera social, simplemente escribir por escribir como lo comentaba Alejandro Valenzuela.

          • abril 16, 2017 @ 3:52 pm REBO

            Sin decir mucho, solo ver el contexto de este video https://www.facebook.com/laterceracom/videos/10154245501013583/

      • abril 22, 2016 @ 12:58 pm Alejandro Valenzuela

        Mira Mary, yo no quiero desmentir nada. Lo que digo es que se banaliza el acoso si se le adjudica una connotación regional. No sé si sea más evidente el acoso en el DF, pero si le preguntamos a las miles de mujeres agredidas en Sonora, quizá se tenga una visión diferente. Aquí lo que importa no es lo que le sucede a una u a otra, sino el fenómeno social que el acoso y el maltrato implica. Quizá no ser mujer me incapacite para detectar el acoso, pero no me impide ver cuando alguien está diciendo pendejadas.

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        • abril 23, 2016 @ 8:01 am Gemma

          Estoy muy de acuerdo con Sara al decir que el alto índice en denuncias de violencia doméstica en Sonora se debe a que la mujer aquí si se atreve a denunciar y no quedarse callada, eso es obviamente debido a la diferencia de culturas.
          Yo no encuentro en el texto de Erika Maldonado algo ofensivo para nuestros vecinos del D.F., como cualquier persona tiene derecho a hacer ella sólo relata su experiencia y su punto de vista. He vivido exactamente lo mismo que ella, Chiflidos y miradas desagradables en Sonora mientras que al estar en el D.F. no he podido salir sin que haga falta la insistencia de los hombres (a los que no queda más que mandar a chingar a su madre)

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        • abril 23, 2016 @ 10:06 am Adolfo

          LOS GUACHOS, LO PEOR QUE LE PUEDE PASAR A MÈXICO, DEBERÍAN DE TIRARLES UNA BOMBA EN EL DF, TOTAL YA VIVEN COMO CUCARACHAS AMONTONADOS.

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      • abril 25, 2016 @ 5:37 pm vivi

        Solo diré que siempre recuerdo esa ocasión en la que la novia de mi maestro de teatro, 100%chilanga , pasada de los 40 pero de buen ver dijo “que agusto aquí si puedo andar en falda y nadie me molesta” yo pense, enserio en otras parte no se puede? (Iba en prepa,estaba muy verde) Digo, aquí en sonora no voy a decir que siempre sea así, pero la gran mayoría de las veces no pasa de uno o doschiflidos de lejos, que los de las bicicletas te sigan con la mirada hasta girar casi a 180° la cabeza cuando pasan, y todo eso está mal, sin embargo aquí nadie te toca, nadie invade tu espacio, nadie que sea un hombre normal te sigue, puedes traer falda, vestido, lo mas comun es andar en short. yo por precaución no traigo faldas cortas o vestidos cortos si voy a andar completamente sola, sin embargo puedo hacerlo, y como digo lo mas comun es andar en shortcito. Sede buena fuente que paralas que se van para allá, y para las que vivern allá no es lo mismo. No defiendo a la autora ni nada, sólo digo lo que se.

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    • abril 22, 2016 @ 9:10 am Gio

      No pudiste decirlo mejor, sin justificar el acoso a la mujer, esta redacción esta llena de estereotipos. Soy de Obregón y veo el acoso hacia la mujer en la universidad, en la parada de autobuses, en el centro, en un parque, etc. Por otra parte viví en el D.F. dos años y vi exactamente lo mismo. No son mas acosadores los “chilangos” …pero este escrito como catarsis para Erika estuvo bien.

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      • abril 22, 2016 @ 9:14 am Laura

        Exacto!

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      • abril 22, 2016 @ 2:16 pm rebo

        de hecho desde el título “una sonorense” ¡o sea, aguas! porque no es cualquier mujer la que sufre de acoso, si no una de una cultura superior.

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    • abril 22, 2016 @ 9:11 am DIANA CASTILLO

      Leiste el texo completo?? o no comprendes bien la lectura mi amigo? y por ultimo como decimos vulgarmente por aca ¿Tu que sabes del amor si nunca has besado a un burro?

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    • abril 22, 2016 @ 9:36 am razoto@gmail.com

      “A mí lo único que me queda claro es que anteponer las necesidades de un futuro matrimonio imaginario con un ranchero para obligarme a aprender a hacer tortillas es el inicio de los problemas. “, creo que no le parece simpático, de hecho lo reconoce como un problema.

      “en este estado de Sonora querida donde dicen las ONGs que se tiene el primer lugar en violencia doméstica”, pasa algo muy curioso, las mujeres de sonora no son nada dejadas, ¿estás seguro que ese índice es porque hay más violencia en sonora o simplemente es porque hay más mujeres que se atreven a denunciarlo?

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    • abril 22, 2016 @ 10:09 am La Neta

      La neta, Erika no solo no está exagerando, sino que se las está poniendo hasta bonita.
      Ya sin eufemismos, la verdad es que los Guachos (y por extensión los chilangos) son la manifestación más insidiosa del mexicano.
      Está bien pinches feos y acomplejados, pero no lo digo yo, lo dicen ellos mismos al abordar como buitres a cualquier “chava” que tenga finta de foránea.

      Y por si todavía no queda claro.
      Son chaparros y morenos pero les gustan altas y blancas.
      Dejen de hacerse los dignos, por favor.

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      • abril 22, 2016 @ 2:13 pm Carmen

        Tu comentario racista nada más demuestra tu baja calidad como persona. Yo soy sonorense y soy chaparra y morena (y como yo hay un chingo en Sonora) y mi esposo es chilango, mide 1.88cm y es blanco. No generalicemos y hay que dejarnos de racismos. A mí también me pasaron cosas como las que Erika describe, pero igual me pasaron en Sonora que en el D.F.

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      • abril 22, 2016 @ 4:56 pm PepeFrog

        Soy de Sonora y tu eres un@ racista. Te creería si hablaras de la diferencia cultural presentada entre los habitantes del sur, centro y norte del país, pero lo único que haces es insultar las características físicas de “los guachos”, como tu los llamas, y hablar de los atributos de ciertas foráneas “altas y blancas” como si se tratase de algo más importante que un rasgo físico.
        Que chingón que eso sea lo más importante que encontraste en este artículo, sigue así!

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      • abril 23, 2016 @ 10:09 am ADOLFO

        SE LA MAMAN LOS GUACHOS, PINCHIS CUCARACHAS

        Responder

    • abril 22, 2016 @ 2:55 pm Carmen

      Conozco in real life (y profesionalmente) a quien escribió este artículo: Ay, ¡que no mame! Pinche morra hipster…La clásica sonorense que se fue al DF porque en este menospreciado “rancho” nomas no la armó (digo, ya que andamos generalizando). Ni modo m’ija: aquí en tu rancho se ocupan más 181cm para sobresalir. ¡Disfruta el DF! 🙂

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      • abril 22, 2016 @ 6:21 pm Diana

        ¿nomas no la armó ?¿Estas segura que la conoces en persona? yo más bien creo que la que no la a armado eres tu y tienes un poco de celos de que ella si lo haya hecho y que este trabajando en una de las editoriales más grandes del país. Además tu odio personal dilo a ella directamente que nada tiene que ver con su texto “mija”.

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        • abril 23, 2016 @ 8:48 am alma maria rico

          Diana, no por que es tu amiga la chava es un ejemplo a seguir y si trabaja en la editorial mas grande de mexico y tiene esa calidad verbal no creo que sea una de las mejores editoriales en dicho caso, el hecho de que mida 181 cms no le da ningun derecho de decirle “guacha a la gente” y tampoco le da la cualidad mental obviamente de la “cronica” o de “ser artista” ahora si hablamos de acoso… tal vez precisamente se le queden viendo por que es un pinche gigante… pero no le gustaria que se lo dijeran verdad? por que iba a escribir ahora “cronicas de una gigante en un un mundo de guachos enanos” jajaaj es una reverenda pendejada o no? Ademas hablando de acoso… has visto su trabajo? por que digo no puedes venir a escribir de trabajo cuando tienes un pinche monton de fotos con monas bichis editadas con photoshop, pero claro “el morbo vende” eso si… “ASCO LOS GUACHOS ACOSADORES” hay mucha doble moral en esto

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    • abril 22, 2016 @ 4:55 pm REBO

      solo habría que hacer un ejercicio mental, imaginando que en Hermosillo viviéramos no un poco menos de 1 millón de personas, si no 10 o 20 millones y cuestionarnos si nuestro comportamiento social, civi o cultural fuera ejemplar en esas circunstancias, digno de emular o presunción ¿se necesita entender un poco la forma de comportarnos como sociedad? siendo menos de 1 millón de personas en Hermosillo vean como quedan las playas de Bahía de Kino en semana santa o imaginen un evento como la Expo Gan si fueramos 10 o 20 millones de personas, vean como se comporta la gente al manejar en una ciudad de no mas de 1 millón de habitantes. Debemos comprender factores que seguro no nos gusta ver cuando nos regimos por los prejuicios, regionalismos y estereotipos.

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    • mayo 3, 2016 @ 11:21 am Luz Estrada

      HAZ DE SER WASHOOO!!!!!

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    • mayo 13, 2016 @ 6:18 pm deablo

      A pesar de que en la cotidianidad efectivamente se presentan este tipo de problemas, la narrativa es discriminadora, generalizadora y racista….

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    • mayo 26, 2016 @ 7:30 pm Vitto

      Pues habiendo vivido en el norte como 10 años y en el 15, tiene razón (no diré que los chilangos somos más agachones, pero he llegado a la conclusión de que por algo la revolución empezó en el norte.

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    • noviembre 14, 2017 @ 12:24 pm Gabriel Mendoza

      En Sonora las ONG registran el primer lugar en violencia domestica por que las mujeres si denuncian, no como en el sur o el centro del pais que solo se agachan del miedo que tienen a los trogloditas.

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  2. abril 22, 2016 @ 9:12 am Laura

    En hermosillo como en muchas ciudades donde no hay ni 1 millón de habitantes cabe la posibilidad de que haya menos acoso, en una ciudad de casi 9 millones de habitantes o más, es muy posible que por estadísitca pase más seguido, además de multiples factores.

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    • abril 22, 2016 @ 4:01 pm monica

      Ni un millon de avitantes?? Estamos hablando del mismo Hermosillo??

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      • abril 26, 2016 @ 12:16 am Andres

        en sonora hay 2 millones de habitantes, en hermosillo habrá unos 700 mil, pero no llegamos a 1 millón aún.

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  3. abril 22, 2016 @ 9:53 am Jessica

    Yo soy una sonorense que lloró cuando leí sobre la noticia del acoso que estaba recibiendo Andrea Noel por denunciar a su acosador. Y que ese mismo día, un par de horas después, fui acosada y tocada a las 5 pm en un centro comercial “nice” de San Diego, California sin que nadie hiciera nada. No cabe duda que hay muchas, muchas personas, hombres y mujeres, que aún tienen una mentalidad retrógrada y que piensan que el cuerpo de la mujer pertenece al hombre. Antes me daban risa comentarios como los de Julion Álvarez, ahora me doy cuenta que todo es parte de lo mismo. No hay medias tintas, no hay “solo bromas”. Mientras siga habiendo hombres y mujeres que creen que el lugar de la mujer es la casa por obligación, todos los demás males de la violencia de género existirán. Por esto soy feminista y chingo mucho con este tema: PORQUE ES NECESARIO.

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  4. abril 22, 2016 @ 10:14 am Raúl Valdés

    el articulo tiene razon pero si me enfada mucho ese tonito de”los chilangos” hay que salir mas al mundo por que a mi me ha tocado verlo en todas partes, no esta bien no lo defiendo peor como chilango y como hombre estos articulos “tan asi” siento que generan mas odio que proponer una solucion real o exponer un asunto de genero que no solo incluye a las mujeres o a gente externa al DF…

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  5. abril 22, 2016 @ 10:18 am antonio

    Yo vivi en Hermosillo 3 años
    “Pertenece a la fuga de cerebros que se nos van de Hermosillo al DF cada verano.” .. <<perdón pero Hermosillo no es un semillero de sapiencia e intelectualidad de México, y no esta cerca de serlo
    Además el papel protagónico que adoptas como víctima (patológica), es muy parecido a cualquier cosa que escribiría Jenny Rivera , poniendo sus puntos de vista rústicos con conclusiones acusadoras a todo mundo, como has sobrevivido a la cruel vida .. bla bla bla
    Y si encima de todo eso pones tu visión de – soy un provinciano humilde que acusa y ataca a la perversa ciudad- , en que terminas?
    Hacia donde apunta tu miles de causas , sin pies ni cabeza?

    Esta mal el DF? podridos los chilangos? torcida la humanidad? o eres una alborotadora amateur? cual es tu mensaje?

    Saludos

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    • abril 22, 2016 @ 4:07 pm monica

      Y me imagino que el DF abundan los eruditos como usted verdad!! Que lastima que no hayas tenido la oportunidad de conocer Hermosillo a fondo… saludos..

      Responder

      • abril 25, 2016 @ 5:23 pm antonio

        Perdón pero sino abundan ,aquí al menos vemos la realidad menos borrosa que tu y Erika Maldonado..
        además que tan profundo puede ser tu conocimiento de Hermosillo? Si empatizas con esta estupidez eres parte de el problema

        Responder

  6. abril 22, 2016 @ 12:13 pm La Flore

    Yo digo que le gano el sentimiento. Es horrible ser acosada y este fue el medio para expresarlo. Y a lo mejor no fue muy claro pero a las mujeres nos enseñan a ser lindas con los hombres pero estos abusan y al no permitirles todo nosotras somos las “groseras”.

    Igual felicito a Crónica Sonora por permitir la diversidad en sus publicaciones, son buenos los riesgos 😉

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  7. abril 22, 2016 @ 12:20 pm ERNESTO

    BUEN DÍA ANTES QUE NADA AQUÍ LO IMPORTANTE, ES EL RESPETO HACIA QUIEN NOS CONTÓ SU HISTORIA SE CUAL SEA SU PERCEPCIÓN, YO PIENSO Y CREO QUE EL TIEMPO VA PONIENDO SUS COSAS EN SU LUGAR, Y NO DIGO QUE NO ES EL MOMENTO, MAS BIEN DEBEMOS DE SER MAS “SERES HUMANOS” Y CONSIENTES DE QUE “SOMOS PERSONAS QUE TRATAN A PERSONAS” Y NO PERSONAS QUE TRATAN A “OBJETOS” EJEM. “ESTO ES MIO, ME PERTENECE, TENGO QUE, PORQUE NO, LO MEREZCO” E INFINIDAD DE ACCIONES LAS CUALES CREO Y DEBO DE RECONOCER QUE NO DEBERÍA DE ESTAR YA PERMITIDOS EN ESTA ACTUALIDAD, MAS SIN EN CAMBIO PASAN Y SEGUIRÁN PASANDO HASTA QUE UNO COMO SOCIEDAD CAMBIE ESE CHIP, COMO SI SE TRATARA DE DE “OBTENER” ALGO POR LO CUAL VIO O MERECE O SIMPLEMENTE LE DA LA GANA HACER, Y ESPERO QUE CON ESTE MOVIMIENTO O SURGIMIENTO DEL “RESPETO POR LA MUJER Y NUESTRO ENTORNO” SE HAGA UNA MENTALIDAD Y ACCIÓN PARA AVANZAR COMO SERES PENSANTES Y RACIONALES, AYUDARNOS UNOS A OTROS, NO VIENDO SI ES MUJER, HETEROSEXUAL, BISEXUAL, GAY, SI LE GUSTA TAL O CUAL COSA, O SI ES POBRE O DE OTRA REGIÓN DEL PAÍS, SI NO SIMPLEMENTE DE CRECER COMO PERSONAS, PUEBLO Y PAÍS, NO ESTANCARNOS EN LO MISMO DE PUES “ESTAMOS JODIDOS, SI EL LO HACE PORQUE YO NO, AQUÍ NOS TOCO VIVIR, ETC”, ES HORA DE RESPETAR Y SER RESPETADOS EMPEZANDO POR UNO MISMO.

    Responder

  8. abril 22, 2016 @ 12:28 pm Kristina

    No se me hace justo generalizar con un “Alla en Sonora las reglas son muy basicas, vives con tus papas hasta que te casas…”. En lo personal, y mucha gente que conozco( somos de Hermosillo) no viven con sus papas “hasta q se casan”. Si,son aislados los casos, pero aun asi, todo esta cambiando (por fin!!!) y cada vez hay mas jovenes que estan dispuestos a rentar un cuarto o depa propio y tener independencia aqui mismo en Hillo. Puede que el “..hasta que te casas” lo hayas dicho sarcasticamente, y te estoy malentendiendo(espero) porque no toda la gente de aqui se sale de sus casas para casarse.
    En fin, solo queria expresar mi punto de vista.
    Me gusto tu articulo, suerte por alla!

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  9. abril 22, 2016 @ 12:44 pm Jose gonzalez

    Honestamente, pienso que la redaccion esta de la chingada y la onda esta de el feminismo tambien esta medio jalada, no digo que no pase obvio se da, pero igualdad de generos no es ni machismo ni feminismo… si nomas se escribio por escribirse… bien por que asi se lee… y lo de la artisteada ( dibuja de la chingada la mujer )… esta cabron que sea considerado arte y fuga de cerebros cuando se escribe y se dibuja asi… al menos deberia tomarse el sinismo y la decencia de hacer las chingaderas bien.. su arte los mandalas al menos deberian ser simetricos… en fin que bueno que se fue que haya se quede…

    por cierto “Una crónica es una obra literaria que consiste en la recopilación de hechos históricos o importantes narrados en orden cronológico. ” wikipedia…. por decir la definicion mas burda de cronica; esto no lo es… son mas bien recuerdos mal acomodados sin pies ni cabeza… su arte se veria bien en la basura y proclamar que las cosas se te dan es como darte besos en el espejo…

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    • abril 22, 2016 @ 2:59 pm Carmen

      ¡Gracias! Como alguien que conoce también a la autora y su “arte”, estoy totalmente de acuerdo onda toditito tu comentario.

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      • abril 22, 2016 @ 4:36 pm Alejandra

        Yo tmb lo he visto, y pues el trabajo de la morra es un cliché total… lo que anda de moda, es pura apariencia.

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    • abril 25, 2016 @ 1:08 pm Otra sonorense (no tan alta)

      Pésima redacción de este “cerebrito profesionista que se va del pueblo de Hermosillo al DF”…. ¿Así nos representa? Me molesta la forma en la que generaliza a l@s sonorenses y “chilangos” (como ella dice). He estado en ambas ciudades (criándome en Sonora) y mi experiencia con “los hombres” y/o “el acoso” es muy diferente a como ella lo expone, pero bueno finalmente ella escribe desde su punto de vista, pero si vas a escribir en un medio masivo tienes que informarte más que sólo “hablar con un par de feministas y leer un poco” para no redactar una “crónica” (si así se le puede llamar a este post de Facebook) tan unilateral. El número de habitantes en CDMX versus Hermosillo, como bien ya mencionaron, hace que la probabilidad de una incidencia aumente. Que mal que sólo lo adjudique a la educación/cultura insistente y acosadora de “el chilango”. Lo único que coincido con ella (pasa a nivel nacional e incluso mundial y no regional) son las expectativas que tradicionalmente se tienen de la mujer para futuro matrimonio, y que incluso las mismas madres le inculcan a sus hijas que “deben de cumplir” para ser buena esposa. Pero incluso hasta en este humilde rancho de Hermosillo, las mujeres que nos quedamos, estudiamos, trabajamos e incluso nos casamos con hombres que esperan más de nosotras que “aprender a hacer tortillas”.

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      • abril 25, 2016 @ 1:17 pm Otra sonorense (no tan alta)

        Agrego: Qué mal que sólo lo adjudique a la “educación/cultura insistente y acosadora del chilango”, no puedes generalizar por un par de malas experiencias que hayas tenido. En todos lados hay hombres atentos, respetuosos y amables, así como groseros y encimosos.

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  10. abril 22, 2016 @ 12:56 pm Ana

    La onda es que también en Hermosillo me han acosado. Creo que esta niña tiene una visión muy corta, ¿educarse por si te casas con un ranchero?

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  11. abril 22, 2016 @ 2:14 pm Alejandra

    Desde el primer enunciado pura pretensión y omisión. Me llamo la atención como forzó y manipulo el articulo para poder mencionar el hecho que es “artista” (cosa que no tiene absoluamente nada que ver con el acoso ni siquiera para plantear el contexto). No dice nada, lo unico que lei en esta pesima redaccion fue un BLA. JAJAJAJAJA no supero “tortillas de harina echas a mano con leña de ures” y el “no se preocupen retome las artes mas tarde”.

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    • abril 22, 2016 @ 2:54 pm Antonio

      JAJAJA Totalmente, ella, asumiendo su pose de artista para darle fuerza a su texto
      Además intenta respaldar su humanidad con cosas como la mama que hace tortillas o el papa leñador
      tienen algo que ver? no .. aportan algo? .. no.. a alguien le importan? en general, no
      Yo pensaría que este es su debut para unirse al tren de la autoayuda y la superación personal.. o quiere hacerse la interesante.
      no sé, cualquiera que sea el motivo de su texto, es un fracaso

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      • abril 22, 2016 @ 4:42 pm Alejandra

        Así es Antonio, jajajaja deja tu!!!… Hace tortillas a mano, muestra la sencillez de su hogar… PEEEERO, OJO!!; no usan cualquier leña, sino leña traida exclusivamente de URES jajajajaja

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        • abril 22, 2016 @ 6:25 pm Aimee

          El punto aquí no es ese.. y si eso fue lo que realmente sacaron de provecho de este texto, que rápida lengua pero que corto pensar;
          Por proporción en cuanto a numero de habitantes entre los estados del norte y el centro del país, Obvio hay mas hacinamiento en estos últimos, lo que conlleva a que sea mas “probable”, matemáticamente hablando a que seas victima de una de estas situaciones. Pero de que hay acoso en TODO México, lo hay. Y concuerdo con su punto de que en los estados del norte, no la piensas tanto en ponerte cierta vestimenta u otra, por miedo a que te pase algo en la calle.
          Independiente de como haya narrado la situación o que si por definición no se considere o no “una crónica”, o la manera de ser o no del autor (que a mi punto de vista no tiene ni la mas mínima relevancia); Se me hace una buena manera de alzar la voz, y decir NO SE VALE, el acoso esta mal en todos los estados del país, en todas las situaciones imaginables.
          El tema no es la leña de Sonora, ni las tortillas de harina..
          El punto es que las autoridades de todo México necesitan regular el acoso de alguna manera
          Les juro que no les daría tanta risa, si a su mama la manosean en el metro de pantitlan o si lo hacen en Cd. Obregon
          Sean serios… La violencia a la Mujer no es broma
          Hay que denunciar mas.. para que no salgan estadísticas fantasmas de que “sonora es el estado con mas violencia intrafamiliar en todo México” y que el DF no tengan registro de semejante violación hacia los derechos de la mujer….

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          • abril 22, 2016 @ 9:33 pm Alejandra

            Aimee. He leido millones de articulos al respecto; con datos estadisticos, opiniones, conclusiones, propuestas, etc que abalan lo importante del asunto. Este articulo no dice absolutamente nada. Si quiere formalidad, que redacte bien. Esta “redaccion” para mi es un chiste, no puedo tomar con seriedad un chiste.

          • abril 25, 2016 @ 5:30 pm antonio

            Perdón pero ella en ningún momento levantó la voz, ella nos vomitó sus frustraciones y se colgó del primer tema que encontró para fabricarse una opinión, bastante improvisada por cierto , pero nada más.. su punto de vista es clichero , su expresión es plana, sus metáforas son mediocres.. todo esto es un texto fallido, que en vez de aportar, esta perjudicando a las voces que pretende defender

  12. abril 22, 2016 @ 3:39 pm Mmmm

    Bueno bueno, que puedo decir yo, que viví en el DF 3 meses y me sentía la mujer mas bonita del mundo, por que todos me miraban y en hermosillo nadie lo hacía jajaaja, pero eso se acabo cuando un día saliendo del metro me tocaron horrible y sentí la sensación más fea que nunca había sentido, pero no por eso voy a decir que todos los Chilangos son acosadores. Yo nací en sonora y vivir ahí hasta los 16 y después en mexicali baja California por 5 años y las personas de ahi, si que son buena onda, ahí si que se vive la vida y se deja vivir, después me fui a vivir a hermosillo por 11 años y al principio fue difícil, por que se me hacia que las personas eran muy mal educadas, nadie te sonríe en la calle por educación o un buenas tardes, yo que crecí en un pueblo de sonora, fui educada a decir buenos días a todos mundo, a lo mejor por que eso mi mundo era un pueblo de 15 mil habitantes donde todos se conocen y como no vas a saludar a la mamá de Juanita que vive enfrente del cine. Bueno a lo mejor ya me salí del tema, pienso que por lo regular a los de hermosillo que se van al DF se creen superiores de los Chilangos y de los que se quedan en hermosillo, aclaró no todos y todas, pero si se creen más valientes por salirse de su ciudad y a lo mejor si lo son, pero entonces tienen que aceptar las consecuencias de su valentia, en todas partes hay hombres así y en todas partes hay mujeres que se dejan o no. Bueno ya me aburrí hasta yo de esto jajjaa pero si hablamos de dichos “en todas partes se cuecen habas”

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  13. abril 22, 2016 @ 5:02 pm Daniela Alanis

    Este tipo de “Cronicas” hacen aún más marcado el regionalismo entre los mismos mexicanos. Pendejadas como escribir que por ser hombre chilango “tienen un chip integrado donde creen que pueden y es normal seguir, tocar y agredir por el simple hecho de ser mujer…” Es una reverenda pendejada. De que hay gente así la hay EN TODOS PINCHES LADOS. No solo es en CDMX, no solo son las 3468 muertas en el Estado de México, ni las 1086 en Cuernavaca ESA MADRE PASA EN TODOS LOS RINCONES DE MEXICO y qué crees? También en SONORA, hace una semana fuimos mi esposo mi mamá y yo a la playa “El colorado” una playa en donde no hay mucha población, cuando ibamos caminando de regreso a la casa de mi tío atrás de nosotros venía un estúpido masturbándose EN LA TRANQUILA SONORA… Siendo que en mi 23 años viviendo en CDMX nunca me pasó nada parecido y no soy de la zona “NICE” de CDMX soy de barriada… En fin, no puedo describirte lo EMPUTADA que estaba con el pendejo en cuestión, pero lo que más me emputo es que no podía dejar de imaginarme qué hubiera pasado si hubiera ido con alguna de mis hermanas. SI con mi esposo el hijo de su putisima madre se iba tocando, NO QUIERO PENSAR QUE HUBIERA HECHO ESE CABRON SI HUBIERA IDO “SOLA” O CON MIS HERMANAS!!!

    A lo que voy, decir que “This shit is real” solo en CDMX es solo una muestra de que tan cerrado tiene el panorama esta “morra”… AQUÍ EN SONORA Y ALLÁ EN CAMPECHE “THIS SHIT IS REAL”

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  14. abril 22, 2016 @ 5:45 pm Marilov

    Empezando con que vato se escribe con V y no con B.
    No creo que esta niña sea ninguna fuga de cerebro, me tomé el tiempo de leer su artículo.

    Esta vieja está medio pendeja, no sé qué hacemos comentando por acá. Morra, no eres una fuga de cerebro y te lo quiero aclarar.
    Y porfa, quedaté ahí.

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  15. abril 22, 2016 @ 5:46 pm ROSANGELA

    El detalle empieza desde ella misma, su Mamá diciéndole que aprenda hacer tortillas por si se casa con un ranchero, desde ahí empieza el problema. Yo también soy de un pueblo de Sonora, ( que salió de su casa y se fue a vivir sola, eso no es para presumirse,!!!) y mi Mamá me enseñó hacer tortillas no por si me casaba con un hombre de rancho si no para que supiera y aprendiera la tradición. Y aprendimos, siempre le estaré agradecida por sus enseñanzas en la cocina. Pero también nos enseñó y nos motivó a que fuéramos profesionistas que se pueden valer por si mismas, que de nadie debemos recibir un golpe o mal trato, de NADIE, y así como nos educó a las mujeres de la casa, educó a mi hermano, él como hombre aprendió a respetar a las mujeres, no por ser del norte o del sur de México, por RESPETO.
    El acoso en el DF es feo, pero no es de chip si no de enseñanza de nuestras casas, de la formación que nos den desde niños.

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  16. abril 22, 2016 @ 6:05 pm PepeFrog

    Que la literatura de éste artículo sea cliché, sosa, pretenciosa, cargada de esterotipos, etc etc etc, no quita el hecho del acoso que está viviendo, que si la hace mejor o peor artista, si te cae gorda, equis, me vale, ni la conozco (si esta bien mamon su perfil).
    Totalmente de acuerdo con el hecho de que por haber más habitantes en el DF habrá más acoso, también en el que las mujeres tienden a ser mas dejadas allá (tengo bastantes amistades en el sur del país y si noto una diferencia cultural en algun@s).
    En fin, lo que en realidad quiero decir, es que esta morra esta haciendo su esfuerzo por que escuchen su voz, sus problemas y el de millones de mujeres más, y ustedes se están quejando de que es una morrita hipster sin talento. Todos vamos para el mismo lado: encontrar una verdadera equidad de género, deberíamos estar unidos luchando por los mismo ideales. Lo personal que sea punto y aparte.

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    • abril 22, 2016 @ 9:37 pm ERICK

      Bravo Pepefrog, 😀 Bravo por lo que aún sabemos leer.

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    • abril 25, 2016 @ 5:31 pm 17

      Repito, ella no esta dando un grito desesperado de ayuda
      Ella esta vomitando una llamada desesperada de atención , es todo

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  17. abril 22, 2016 @ 6:14 pm Adrian

    Un dicho chilango muy bueno que me gusta mucho dice ” la cultura termina donde empieza la carne asada”. Ojo yo soy de Sonora y es verdad aquí en Sonora se creen seres superiores como si fuésemos de otro país. Creó yo que te hace falta salir más a otras ciudades de México donde es exactamente = yo e visto en hermosillo en los camiones como los hombres se le untan alas mujeres, desde el carro les pegan nalgadas y muchas otras cosas más da gracias que el admirador tubo el respeto de invitarte y no el de ir a tocar o hacer algo más te falta salir por que como decimos acá aún estás “morrita” te falta conocer más

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    • abril 23, 2016 @ 10:15 am ADOLFO

      PARA EMPEZAR ES FRASE DE Vasconcelos Y LOS GUACHOS LA MODIFICARON, Y PEOR QUE TE PUEDES ESPERAR DE JOSE VASCONCELOS, SI EL VIENE DE OAXACA AHI SI QUE ESTAN MAS JODIDOS QUE TODO EL PAIS JUNTO.

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  18. abril 22, 2016 @ 6:51 pm Ana

    Yo tmb soy de sonora y por cuestiones deportivas me toco vivir 3 meses en el DF cuabdo tenia 15 años y un dia que se me ocurrio ir al entrenamiento sola, total en hermosillo andaba sola en camiones desde los 11 años y ademas era a plena luz del dia como a la 1 pm. Pero lo que nunca imagine es que tan pervertidos son los hombres ahi, y tuve ka desgracia de que un señor cuarenton se sentara enseguida de mi y me empezara a acosar al grado que hizo que se me llenaran los ojos de lagrimas por la desesperacion pero por suerte una señora ya mayor me vio y me quito de encima al señor y me llevo a sentarme con ella.
    Nunca mas volvi a salir sola en esa ciudad y por desgracia he tenido que regresar, pero nunca volvere a vivir en el DF, odio a todos los guachos!

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    • abril 22, 2016 @ 8:55 pm Daniela Alanis

      ¡Ay no, Ana! Qué haremos sin ti u_u

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      • abril 24, 2016 @ 1:20 am Vitto

        “Qué harían sin Ana?”

        ¡Afearse más culero de lo que ya están, che guachos!

        Por algo no pueden ver una mujer femenina sin actuar como pervertidos. XD

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  19. abril 22, 2016 @ 9:00 pm Karla

    No me gustó el artículo, la autora me pareció muy egocéntrica, incluyendo cosas irrelevantes como lo de las artes. Creo que esta es una página seria y que describan a una persona como uno de los cerebros que se fueron al DF me parece absurdo.
    Si el asunto era hablar de su propia experiencia en CDMX, no tenía que incluir tantísimos detalles de su “rancho”. Se perdió el enfoque, no habló ni de una experiencia propia como crónica ni del acoso que vivimos las mujeres en todas partes, no sólo en una ciudad.

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  20. abril 22, 2016 @ 9:25 pm Victoria

    Pues yo vivo en el D.F … Salgo a la calle y tomo el transporte público ya sea metro o autobus, me visto de lo más sencillo posible salgo con sudaderas largas gigantes que me cubran todo, unos jeans y unos tennis, me amarro el cabello y lo oculto en una capucha y además no me maquillo, bueno aún así al día recibo de 2 a 7 “piropos” los señores en el metro me han tocado, pero hay tanta gente que ya no sé, yo también he tocado por accidente, cuando son las horas pico y no puedes ni entrar, se aprovechan y tengo que ponerme la mochila en la retaguardia, digamos que si es hora pico de ley ya me tocaron la retaguardia por accidente pero la mayoría de las veces a propósito ya que al entrar dejan sus manos abajo y bien podrían dejarlas arriba, me han perseguido de estación a estación, me han hablado preguntando de dónde soy y a dónde voy, me hacen “miraditas” lo curioso es que cuando me encuentro una bola de albañiles, me han respetado mas, o dicen cosas más bellas, ” bonito día ” sí me ha sacado de onda, los conductores de autobus son amables, me ha pasado que me “acosan” las personas que se ven más “decentes” :/ pero es tanto al día que sí también cargo un gas, porque da miedo que te persigan y puedan llegar hasta tu casa.

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  21. abril 23, 2016 @ 1:26 am Dalia peralta

    Es comprensible y hasta cierto punto aceptable que mi coterránea comparta su experiencia
    Pero le pregunto a ella
    Acaso acá en nuestro estado no hay gente así?
    Las miradas lascivas de los borrachos de fin de semana que se suman por miles en cada ciudad de nuestro estado?
    Donde tomar en la calle es tan normal como ir a misa
    Hay demaciado machismo en Hermosillo debido a nuestra arraigada cultura campirana
    por qué mo menciona la forma despectiva que tienen nuestros antepasados al referirse a una persona del Sur del país
    GUACHO O WUACHO se menciona cada vez que se desea denigrar,humillar y sobajar a una persona que es d sur del país,por su color d piel y por su forma de hablar
    Esto a sido transmitido generacion por generación casi se hereda geneticamente
    Debemos de hablar de lo malo que nos pasa y de lo malo que hacemos hacia otras personas
    Yo al igual estudie una parte de mi vida en México DF y encontré gente buena y mala
    No generalizo
    Y me parece que CRONICAS SONORA con este pseudo reportaje fomenta más aún esa incultura generacional que como sonorenses nos ha venido distinguiendo y queme arranque a dentadas
    Por qiue para mí es una vergüenza que mi estado sea uno de los primeros lugares en consumidor de cerveza
    En baja preparacion educativa
    En accidentes vehiculares
    En falta de cultura vial
    En racismo y prepotencia
    Eso da pena espero que CRONICAS SONORA haga un reportaje del racismo generacional de mi estado SONORA

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    • abril 23, 2016 @ 7:45 pm Sergio Morales

      Buen punto de vista Dalia, la felicitó creo que no sólo en el estado de sonora sino esque esto ocurre en todos los estados de la República no en la misma forma pero si con el mismo objetivo, el de acosar a una mujer, yo viajé casi por toda la República mexicana, hay gente buena gente de mala fe hay de todo pero nunca podemos generalizar que todas las personas sean iguales cada cabeza es un mundo quiero decir algo que Talvez sea inusual pero wuacho le decimos los defeños a los soldados pero no queremos ofenderlos si no que ellos mismos haci se dicen, esto ocurre con esta sociedad que te hace creer que tal palabra es esto o lo otro como los chilangos, es una persona que vivía en cierta parte de la República y viene a vivir al df ese es un chilango los que nacieron en el df son capitalinos, defeños menos chilangos. Bueno el tema es el acoso sexual ese es en todo el mundo por eso denle una educación a sus hijos para que esto termine ya que con lo que ponen en tv, radio todo todo es denigrante para la mujer todo es enseñando ya esto se está pasando y mucho, por eso cada dejenerado que hay en las calles.

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  22. abril 23, 2016 @ 10:11 am ADOLFO

    PINCHIS GUACHOS (CHILANGOS) SE CREEN LA GRAN COSA POR QUE VIVEN EN “LA GRAN CIUDAD” PERO VIVEN COMO RATAS O CUCARACHAS, DEBERIAN PONER UNA PETROQUIMICA EN EL CENTRO DE “LA CIUDAD DE MEXICO” POR QUE YA NO ES DF, CHANCE Y EXPLOTA TAMBIEN.

    Responder

  23. abril 23, 2016 @ 11:30 am MataWachos

    El pedo es que los guachos son mierda, una raza de porquería, ladrones, corruptos, abusones, ganones, acosadores, violadores…
    Que se vayan a la chingada de aqui de Sonora, pinches perros

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  24. abril 23, 2016 @ 12:20 pm Benji

    ¿Qué sería de nosotr@s sin los anónimos, los seudónimos y los “Luis” o las “Elisa”?

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  25. abril 23, 2016 @ 1:43 pm R Diaz

    Todo este artículo junto con la mayoria de los comentarios son una muestra bastante visible de el racismo que se vive en el país. Ahora está de moda ser feminista y luchar por la “iguadad”, pero ¿de verdad no se dan cuenta de que están prestando atención a un problema pero haciendo más grande a otro? ¿De que igualdad se puede hablar cuando pretenden que mujer y hombre tengan todo parejo, pero ésto se condiciona a la región en que esas mujeres y hombres hayan nacido ó crecido? La mayoría de la gente debería abrir los ojos y darse cuenta de que la sociedad en este país no progresa cuando intentan corregir ó señalar un problema a costa de lo que representa hacer más grande a otro. ¿De que nos servirá erradicar el acoso si como sociedad seguimos estando de cabeza, creyendonos más los unos que los otros, basandonos en el tamaño, color de piel, acento, y hasta en la “capacidad para hacer carne asada”? De verdad a veces no se puede evitar ver qué tan mal está México, y de ésto no le podemos echar la culpa a la corrupción ó al gobierno, ó a nadie más que no seamos nosotros mismos.
    Y quiero aclarar que no pienso que esté mal que se luche por igualdad de género y que se haga algo para que el acoso y la violencia disminuyan, al contrario, -qué bueno, es necesario-, pero si en verdad se quiere luchar por una igualdad, se tiene que tomar en cuenta que al igual que una cultura machista, una cultura racista carece de esa igualdad, y si solo interesa que haya una igualdad de género pero no una igualdad racial, entonces somos más que hipocritas y no vamos a llegar a ninguna parte.
    En resúmen, en mi opinión el artículo no aporta mucho. Es más como un desahogo o “rant” de una experiencia personal, algo que creo que pertenece más a una actualización de estado en tus redes sociales personales, y que en este espacio pudo haber habido un artículo que tratara el mismo tema, pero con más enfoque y sin tanta crítica racial. Yo creo que el decir que “los guachos” o “chilangos” son de equis forma ó que si todos tienen equis forma de ser integrada en un chip cae en generalizar. Muchas veces depende mucho de la zona. Así como allá hay zonas feas, igualmente aquí las hay. Yo he vivido años aquí y allá y he estado con familiares o amistades de género femenino y en ambos lugares me ha tocado ver gente que respeta y no hace más que decir buenas tardes y si acaso una sonrisa, tanto como gente que no deja de mironear, discreta o indiscretamente rozar físicamente, e insistir tan desesperadamente (eso es algo que honestamente a mi me ha tocado ver mucho más frecuentemente aquí en Sonora, a veces los hombres de plano no toman un “no” como respuesta a menos de que haya otro hombre de por medio para ponerles un alto) y en ocasiónes he notado se da de manera similar pero en menor escala de mujeres hacia hombres.
    No luchemos como hombres. Ni mujeres. Ni como gente del norte, ni como gente del sur. Ni como Mexicanos, ni como extranjeros. No somos mejor que nadie, sin importar si unos somos altos o bajos, gordos o flacos, blancos o amarillos o morenos o rojos, o si preparamos carne asada o tacos de carnitas o lo que sea; todos somos humanos, todos venimos del mismo lugar y vivimos en el mismo lugar. Luchemos como seres humanos. Y empecemos esa lucha dentro de nosotros mismos, para ser más humanos. La verdadera lucha es contra nuestras propias imperfecciones y defectos, no contra otras personas.

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    • abril 24, 2016 @ 3:52 pm MetaPseudo

      De acuerdo contigo. No puedo defender el punto de vista de la “crónica” porque la morra lo predica desde el púlpito del racismo y del regionalismo. Lo reitera tanto que me resulta (y por lo que leo, no soy la única) imposible separar el hecho de SU percepción del hecho, tanto que para mi, desacredita totalmente su punto de vista.
      Y bueno, finalmente a este espacio: no hay nada vergonzoso en elevar la barra de lo que se considera publicable y por que. Distribuir trabajos de calidad importa. Lo bueno es que existe el espacio para comentarios, y -por lo que leo- que bien que existe la expectativa de un nivel cultural de los artículos que esperan de cronicasonora.

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  26. abril 23, 2016 @ 1:45 pm Verónica

    Lo que he visto es que a muchos Sonorenses les encanta llamar la atención, tratan de hablar bien fuerte y lo más norteño posible para que los noten más, no dejan de gritar y hacer todo lo posible para que los “chilangos o guachos” los noten, yo también soy de Sonora y toda mi vida he vivido en Nogales, cuando voy a la Ciudad de México trato de hacer lo que ellos hacen, no me gusta comportarme como foránea, hasta voy a tepito, me subo al metro, paseo por lugares “nice” también y nadie me ha faltado al respeto, pero siempre mantengo un perfil bajo no me ando fijando en tonterías. Aquí en Nogales siento que me voltean a ver más jajaja

    Responder

  27. abril 23, 2016 @ 1:53 pm Brenda

    Que exagerada la mujer yo creo que era una súper modelo jejeje !! Parece que nunca fue al centro de Hermosillo donde te encuentras cada animal morboso, pero bueno pobrecita debió de regresar a Hermosillo para sentirse segur y a salvo … Pero está en una ciudad donde pudo crecer ya que aquí en Sonora no la tuvo

    Responder

  28. abril 24, 2016 @ 8:12 am Ligia

    Qué horror leer un texto tan tendencioso, lleno de etiquetas y con generalizaciones tan burdas. Pierde toda seriedad y credibilidad él tema tan importante de denunciar el acoso hacia la mujer, que por cierto es un problema más grave en otras regiones del País.

    No puedo creer la forma de referirse a TODA una población de la cuidad que le está dando la oportunidad a esta tremenda fuga de talento sonorense.

    Responder

  29. abril 24, 2016 @ 5:09 pm Benji

    Estimados lectoros y lectoras, nos da mucho gusto recibir sus opiniones y más nos dará recibirlas una vez que: 1) Relean este artículo con la cabeza fría para descubrir que la autora también es crítica de la cultura sonorense en su faceta machista; y 2) Hayan conocido el espíritu de autocrítica sonorense que permea en nuestros contenidos: busquen, por poner un caso, “El día de la raza, nosotros y los otros”, de Andrés Abraham Gutiérrez, o “Sonora: identidad fragmentada y patrimonio huérfano”, de Rene Córdova. No les recomendamos el de Carlos Mal porque se van a infartar, pero igual hay otros que tejen sobre ese hilo, como el abordaje teórico de Marisa Gálvez y otros más que sin ser su objetivo principal aluden al lastre del racismo en nuestra bendita y jodida patria.
    Un abrazo y a la espera de sus próximos comentarios, siempre que se hagan transparentando su identidad: sin anónimos ni seudónimos, con su nombre y ubicación en facebook.
    Listo.

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    • abril 25, 2016 @ 2:00 pm Yo

      Toma en cuenta los comentarios y lo que sirva para mejorar los artículos de Crónica Sonora. ¿Para qué quieres saber el nombre exacto y Facebook de la gente? Si no te gusta mi comentario, me vas a buscar ¿ó que pedo?

      Responder

      • abril 25, 2016 @ 5:06 pm Benji

        Ése es el punto, querida amigo. Hay una gran diferencia entre las personas que se exponen (con nombre, apelllido y retrato) y tu “Yo”. ¿Es difícil de entender? Claro que no. Saludos cordiales.

        Responder

  30. abril 24, 2016 @ 7:48 pm rafael martinezx

    Si en Hermosillo son bien educados y no ofenden a sus mujeres…. solo queman niños

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  31. abril 25, 2016 @ 12:16 am Andrés Curiel

    Díganle porfavor que no mame. Eso de crónica no tiene nada. Y no, no pertenece a la fuga de cerebros, pertenese al grupo de morras sin talento que se va al Df es a enfiestarse y drogarse sin que le diga nada la mamá. Pónte a diseñar logos morra, a hacer cosas de las que aprendiste en la UVM no andes dando pena ajena haciendote la pseudo escritora, de seguro hasta los guachos te sacan la vuelta con ese olorsito de boca tan peculiar que te cargas. Y sí, señoras y señores el acoso es un problema latente en México, y por lo tanto deberían poner algo serio al respecto y en general de los roles de genero en el país y no un pinche berrinche despreciativo de una morra hipster sin talento alguno.

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  32. abril 25, 2016 @ 10:28 am Violeta

    El tema principal que deberían considerar del artículo es el acoso que viven todos los días las mujeres, buscar desestimar la experiencia de la autora solo porque redacto “mal”, porque hace mucho incapie a que en Sonora las cosas son diferentes o que no es tan buena artista solo demuestra la falta de criterio de las personas en nuestra sociedad. El acoso esta mas presente en nuestros dias porque mas mujeres buscamos crear conciencia sobre lo que todo esto representa, pero es conciencia que se debe crear tanto en tu ciudad de origen como en el lugar en donde te toca vivir.
    Soy de Obregon y me toco vivir acoso en bastantes ocasiones, fui sola a Hermosillo una vez a certificar un titulo y en esas 2 horas sufri un acoso que aunque leve no dejo de ser incomodo, vivi en Guadalajara y tuve experiencias inquietantes pero no generalizare diciendo que todos los de ahi acosan, he estado en la CDMX y no he sufrido ningun acoso en mis visitas pero sí he sabido de muchas historias de amigas que no han corrido con esa suerte contando historias bastante “curiosas” como esa de que te siguen por varias estaciones para intentar abordarte con el encanto chilango. Vivo en Baja California actualmente y aqui la verdad es muy calmado el ambiente, no digo inexistente pero no he experimentado nada malo, a lo mucho que confunden la amabilidad de la platica ligera como una puerta al coqueteo.
    Uno podria pensar que la solucion seria enseñar a las mujeres a defenderse y alzar la voz, pero olvidan que algo que tambien podria funcionar es enseñar a los niños que las mujeres deben de respetarse. El problema es que con la sociedad desestimando una experiencia de acoso por “x o y” razon, o ver como algo normal el manejar a la mujer como objeto decorativo en campañas promocionales, se ralentiza la solucion para una sociedad respetuosa.
    Dice mi hermano, “espera lo mejor, prepárate para lo peor” y ahorita es lo que deberiamos tener en mente, educar a las futuras generaciones con ideales de respeto pero desgraciadamente aprender a manejarnos en las situaciones que nos toca vivir por nuestra propia seguridad.

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  33. abril 25, 2016 @ 11:29 pm Pablo Alexander

    Bla bla bla tortillas…bla bla bla acoso… pretencioso artículo y TLTR

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  34. abril 26, 2016 @ 9:03 am Daniel

    En Hermosillo ningún “hombre” te acosa? JAAAAAAA JAJAJAJAJAJAJA No mames… Que cantidad de generalizaciones erróneas hace esta mujer, por favor…

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  35. agosto 10, 2017 @ 5:29 pm Lolón

    ¿De donde sacan algunos sonorenses que en la CDMX las mujeres blancas son escasas y llaman la atención? tal vez en cuanto a porcentaje sobre la población total es mayor el número de blancos en Sonora que en la CDMX, pero en cuanto a números brutos, simplemente por la diferencia en cuanto a número de habitantes, hay más gente blanca en la CDMX que toda la población del Estado de Sonora.

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  36. agosto 24, 2017 @ 10:30 am Sonorente

    soy de sonora, y de el mero norte (nogales) ya que dicen que de hermosillo para abajo son chilangos( de aqui vamos mal…) y la neta si , las sonorenses son muy guapas y resaltan, pero tambien es cierto en el CDMX hay mucha mujer blanca pero , rubia natural , pero la mayoria fea pero son muy amables, y si los de sonora somos bien mamones y nos falta mucha cultura, deberiamos de aprender a no segregar a la gente de nuestro pais pendejos.

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