Adiós al grito de la sirena ochentera


La estridencia cómica e irónica de You spin me right round, baby, right round like a record, baby right round round round se ha silenciado en esta dimensión. Seguro Pete Burns regresó a su mundo de origen, porque los genios siempre  son extranjeros en nuestras tierras. Glamour, música y ritmo describen muy bien a la banda Dead or Alive.

 

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La primera vez que los escuché fue en una peda donde tratábamos de jotear como todo mexicano lo hace en su afán social; no sé por qué, es un misterio eso de que se nos voltee al calcetín y considerarlo un tópico para bromear. En este caso, organizamos una borrachera intelectual, en la que empezamos a hablar sobre Maquiavelo y Critica de la razón pura de Kant para luego saltarnos a Locomía («Se lo comían»; ups, perdón): debatíamos sobre cómo imitaban los modelos de algunas bandas feminoides como Culture Club y por supuesto Dead or Alive (incluyo también intervalos muy parecidos, tan sólo escuche la rola que dice “You can change my sex”). Duramos un rato viendo los videos de la mencionada agrupación, al son de sus abanicos en Siempre en domingo.

 

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Después de reír estrepitosamente, pusimos a la referencia principal y bailamos con «You Spin Me Round». La cabellera y el bello rostro de Pete Burns me hacían considerarlo la primera drag queen de la década de los 80’s y según la historia musical, lo fue. Una “loca” con mucho sabor y vestimentas entre lo estrambótico y lo propositivo, qué Lady Gaga ni qué nada. Pete Burns era la onda y siniestramente impuso tendencia. Y así los gays (sic) encontraron un himno que hasta la fecha prevalece en el repertorio homosexual, aunque eso nomás es una simbolización o una parte del invaluable tesoro que Burns le dejó al mundo.

 

 

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Peter Jozzepi Burns tiene también en su historial intentos de suicidio, decepciones y hasta irregularidades que van desde cirugías cosméticas fallidas, hasta un supuesto abrigo de piel de gorila. Siempre los irreverentes poseen el castigo de la malvada dualidad, se arroja luz sobre los pecados y se maximizan en un intento de mermar su brillo en el escenario.

 

Sin embargo Burns siempre gozó de la popularidad y aquí el antecesor de Boy George se inmortalizará en la memoria de sus fanáticos. Sus outfits serán una imagen estridente de la moda y el color. Qué decir de su voz. Su carrera en solitario no fue prometedora, pero qué me dicen de «I’ll save you all my kisses» con Dead or Alive o incluso  «That’s the way». Sin duda Burns pertenecía al éxito controversial por antonomasia. El escándalo visual del cuero y el punk que había fundado en su tránsito inicial por la música, y que desembocó en el new wave de la banda británica, es un legado que quedará impregnado en décadas.

 

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Descanse en paz, gran estrella de la nueva era y pionero del industrial (aunque usted no lo crea y de prueba estén los sonidos electrónicos y las cadencias de VNV Nation o incluso la significación del masoquismo y la libertad sexual que permite citar en estos tiempos a Nine Inch Nails con «Closer»). Gracias, enormemente, Burns. Te recordaremos con tu sensualidad fresca y semi-maquillada y no con tu máscara final, la cual quiso parecerse a Lyn May, deformación que bien pudo verse en tus posteriores intervenciones en televisión.

 

Por Adhara Lozano

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Acerca de

Nació el 10 de septiembre de 1990. Loca por antonomasia. Le gusta escribir y la critica cultural. Amante de la tragedia, la ópera y el blues. Ha participado en distintos foros dentro de la facultad de letras, divulgación de cultura, y en eventos como Trova y Poesía y la Feria del Libro. Actualmente es corrector y editor. (self introduction).


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