«Aves de Presa»: Harley Quinn y las feminazis


Laura Mulvey, teórica británica de cine, sostiene que ver una película compromete nuestros roles sociales de género. Siguiendo a Freud, la especialista explica, en tres pasos, cómo son vistas las cintas en relación con la fálica hegemonía: primero está la cámara, que registra la acción; luego, los espectadores y por último los protagonistas y cómo interactúan en pantalla. 

La idea de Mulvey define que “mirar” es un acto masculino, mientras que ser “observado” se adopta como rol pasivo y femenino. De esta manera, afirma la experta, la cámara falocéntrica colocará a la mujer atada al deseo. Así, los personajes femeninos tendrán “una apariencia codificada para un fuerte impacto visual y erótico”.

Las actrices, escribió Laura Mulvey, no obtienen muchos papeles donde puedan influir en la trama o consigan mantener la historia en funcionamiento. Más bien, las mujeres se insertan en las películas para apoyar el punto de vista varonil: “¡mucha ropa!”.

Por supuesto, esto adquiere valor de verdad en cine de acción y aventuras. Sin importar si escribe, dirige o interpreta hombre, mujer o quimera. 

Olvidemos que existió Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016). Borrón y sonrisa nueva. Estamos en Aves de Presa: La Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn (Cathy Yan, 2020). Ante el fracaso de la película anterior, esta se presenta como cinta de origen. Y también será pretexto para mostrar nuevos caminos que tomará este spinoff del Universo DC. 

La proyección inicia con colorida animación. La biografía de Harley Quinn (Margot Robbie) – hembra en constante abuso y maltrato – exhibe su perdición. El amor que aún palpita por El Guasón. Fue su novia. Fue su amante. Pero ahora el mortal payaso ha terminado con ella. Su impunidad ha acabado, por lo tanto sus enemigos, machos todos, buscarán venganza. 

Es así como mientras Harley Quinn se pregunta cuál será su sitio en Ciudad Gótica, sin El Guasón y sin Batman (extrañamente ausente), se topará con un trío de féminas agraviadas por el patriarcado opresor: Renée Montoya (Rosie Perez), detective policiaca humillada por sus superiores; The Huntress (Mary Elizabeth Winstead), hábil en el manejo de la ballesta y en plan de revancha contra los barones de la mafia que asesinaron a su familia y Black Canary (Jurnee Smollet-Bell), cantante y empleada de Roman Sionis (Ewan McGregor), “brutal” villano a vencer.

La arlequina, la judicial, la cazadora y la cantante, en acto de sororidad, unirán sus fuerzas para proteger a la pequeña Cassandra (Ella Jay Basco) entre saltos de la trama en el tiempo, coreografías de peleas con montaje de excelencia, fotografía trepidante y la inclusión de un soundtrack picante e ingenioso que no se escuchaba desde Baby Driver, el Aprendiz del Crimen (Edwar Wright, 2017).

Así es. Aves de Presa: La Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn resulta alumna de Quentin Tarantino. Y, ¿acaso no había sido este realizador acusado de misoginia y violencia contra la mujer en sus filmes?

Sin embargo, la pregunta más pertinente sería: ¿cuál es la diferencia al confiar la producción de una de acción y aventuras a mujeres si éstas sólo replicarán el modelo patriarcal? No hay contraste alguno. Sólo en las batallas cuerpo a cuerpo. Las anti heroínas propinan grandes palizas a los machos, sobre todo en sus partes nobles, ¡pa’ que aprendan!

El posible discurso feminista se convierte en manifiesto feminazi. Es posible imaginar entonces a Harley Quinn, Renée Montoya, The Huntress y a Black Canary marchando y utilizando la táctica del vandalismo como estrategia de visibilización en la búsqueda de justicia, equidad y empoderamiento. 

Feminazis de apariencia, porque la Quinn jamás renunciará a la pasión que siente por El Guasón, a pesar que el clown la desprecia, insulta y golpea: “¡pégame, pero no me dejes!”. Laura Mulvey debe estar de ceja levantada. Después de todo, el conflicto principal de Harley es que “no tiene Juan que la proteja”.

Aves de Presa: La Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn comienza como un relato de anárquica rebeldía, pero se transforma en una película tradicional. Incluso vuelve el máximo cliché, esa secuencia final donde, después de golpes, marrazos, balazos, explosiones, mutilaciones y sangre, terminamos en la mesa de un restaurante cualquiera, celebrando el éxito de la aventura. 

¿Qué sería de Aves de Presa: La Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn sin la energía, vitalidad y sensualidad de Margot Robbie? Ya sea como musa de Tarantino, como Tonya la patinadora, o bien como esta enloquecida arlequina, ella es actriz de brío, armonía y brillo. 

Aunque aquí fallen el guión, la dirección y la feminista intención.

Qué leer antes o después de la función

Diablo Guardían, de Xavier Velasco. Quince años tenía Violetta cuando inicia un viaje con dinero robado a sus padres, gastándolo sin remordimientos en Nueva York, entre hombres ligados en hoteles de lujo, tachas y perico.

Su vida cambiará cuando encuentra a Pig, su diablo guardían. Llegará entonces el momento de cerrar los ojos y tirar los dados, antes que te lleve el demonio. Aunque quizás, ella sabe que eso ya sucedió. 

Premio Alfaguara de Novela, 2003. Primera obra de este mexicano, publicista, perrófilo, desenfadado y genial.



Acerca de

Horacio Vidal (Hermosillo, 1964 ) es publicista y crítico de cine. Actualmente participa en Z93 FM, en la emisión Café 93 con una reseña cinematográfica semanal, así como en Stereo100.3 FM, con crítica de cine y recomendación de lectura. En esa misma estación, todos los sábados de 11:00 A.M. a 1:00 P.M., produce y conduce Cinema 100, el único -dicen- programa en la radio comercial en México especializado en la música de cine. Aparece también en ¡Qué gusto!, de Televisa Sonora.


'«Aves de Presa»: Harley Quinn y las feminazis' tiene 11 comentarios

  1. febrero 12, 2020 @ 1:46 pm A

    Ah cómo publican pendejadas.

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  2. febrero 12, 2020 @ 2:19 pm Horacio Martin Vidal Delgado

    No responderé a quienes prefieren ocultarse tras el anonimato.

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  3. febrero 12, 2020 @ 2:58 pm Paleta Picosita de Sandía

    «(…) El posible discurso feminista se convierte en manifiesto feminazi. (…)» ¡¿ay wey?! ¿o sea que tú como hombre sí sabes lo que es el verdadero feminismo? jsajsakjaj; neta,no sé que hace un bato delimitando lo que sí es o no es feminismo en las obras fílmicas. Además la palabra feminazi es un invento de los machos conservadores. Bye con la linea editorial de Crónica Sonora.

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    • febrero 12, 2020 @ 3:27 pm Horacio Martin Vidal Delgado

      Jamás pondría en duda la legitimidad de la lucha por la equidad, la justicia y el empoderamiento femenino. Lo que he tratado de hacer es mostrar como el canon de Hollywood trastoca todo. Por eso la introducción de la reseña es comentario acerca del pensamiento de Laura Mulvey, ideas que suscribo y por eso comparto. SALUDOS. SIMPÁTICO APODO.

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  4. febrero 13, 2020 @ 12:58 am Victoria Garza, alumna de comunicación, UNISON

    No estoy familiarizada con sus posturas políticas, ni su conocimiento sobre el cine. Leí su artículo y me pareció que básicamente quiere decir que la misma fórmula esta siendo repetida ya sea hombre o mujer la protagonista de la trama, en las películas de acción no hay nada nuevo y pareciera que a usted se le pierde esto del discurso feminista ahí en la película, muy entendible y hasta con bases teóricas. Todo muy bien (por qué bajo el art. 19 podemos expresarnos libremente),pero ya vio el error que cometió al poner la palabra feminazi, una palabra con connotaciones gravisimas para gran parte de la sociedad, la palabra feminazi solo viene a quitarle veracidad al movimiento feminista: el nazismo aclamaba una superioridad racial y el uso de la eutanasia (que ya después fue masacre a diestra y siniestra), el feminismo viene a querer la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley y ante los prejuicios sociales, solo comparar o querer juntar la etimología de estos dos movimientos casi que opuestos es una barbarie, honestamente. Menos cuando solo el fin de semana pasado mataron a Ingrid Escamilla, hay que oler un poco el contexto social en el que vivimos, se que hay otras maneras de explicar su punto de vista sobre la narrativa de la película, sobre los roles de hombres y mujeres en ella y hasta si usted coincide con la señora Laura sobre que la mujer en el cine (y en la sociedad) solo tiene un rol erótico, sin decir la palabra feminazi, no porqué de miedo o enojo, sino porqué no tiene un sustento y todo lo que usted escribió en su artículo ya perdió veracidad y que su imagen ya se vió afectada.

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    • febrero 13, 2020 @ 8:05 am Horacio Martin Vidal Delgado

      Sin embargo existen otros significados para el concepto «nazismo»: autoritarismo, intolerancia, violencia y búsqueda de imposición hegemónica a partir de ideologías de superioridad moral. Y todo esto sí aparece en la película. Usted advierte, de muy buena manera, la perspectiva erótica que aborda Laura Mulvey. El significado de poder y dominio que «el nazismo» ha dejado en nuestra cultura tiene en el erotismo una identidad muy fuerte: toda la parafernalia sado masoquista esta envuelta en uniformes «nazis». Esa «mala palabra», como ve, tiene múltiples significados. MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS.

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  5. febrero 13, 2020 @ 5:01 pm Daniel

    Creo que es muy triste su forma de elegir las palabras, y más triste aún saber que a una persona como usted, que da opiniones de una manera tan irresponsable, se le de un espacio como este. Si a lo que se refiere con «nazismo» es a autoritarismo, intolerancia, etc, ¿por qué no usar justamente esas palabras? Usted no puede pretender tomar un término así, ligarlo al feminismo y luego ignorar todas las demás connotaciones que implica establecer esa asociación. No se puede simplemente decir, por ejemplo, «Sí, hablar de nazismo implica todo eso, pero yo me refiero a las otras cosas que hay dentro de esa palabra». Uno no puede ser tan ingenuo como para pretender usar la lengua de una forma tan arbitraria.

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  6. febrero 13, 2020 @ 6:43 pm John Smith

    OK BOOMER

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  7. febrero 13, 2020 @ 11:51 pm Pedro Arteaga

    Si como crítico de cine esto es todo lo que puede decir de una película, con todo respeto, deja mucho que desear. Sígase educando, porque aunque para usted sea un hobby, hay personas que se dedican profesionalmente a la crítica de cine, quienes deben sentir vergüenza de ver este tipo de publicaciones.
    La reseña no tiene pies ni cabeza. Muy mal redactada, además. Inicia con una introducción teórica que no se rescata hacia el final ni se utiliza para analizar la pieza. Utiliza frases que develan su prejuicio además de su machismo: «se le confió una película de acción a una mujer» «solo pudo repetir lo mismo que las películas de acción dirigidas por hombres». ¿O sea que mientras los hombres repitan la fórmula no hay problema, pero que lo haga una mujer ya lo vuelve cansino, iterativo?
    Muy chafita la reseña y otras que he tenido la oportunidad de leer. ¿No has pensado en tejer, pescar o algo que te exponga a menos vergüenzas?

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    • febrero 14, 2020 @ 9:57 am Horacio Martin Vidal Delgado

      Lo que dice Laura Mulvey subraya el código del patriarcado en Hollywood, principalmente. Lo que expone la cinta no deja lugar a dudas. Imposible no darse cuenta.

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  8. febrero 14, 2020 @ 9:58 am Horacio Martin Vidal Delgado

    De ninguna manera. Las palabras encierran o liberan. Los significados que la cultura popular ha desarrollado, en cine, literatura y música, ahí están. Y el cine comercial los aprovecha. GRACIAS POR SUS COMENTARIOS.

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