Pasó abril y otra vez sin Desierto para la Danza: los que se fueron (malditos prianistas) porque hace mucho frío y los que llegaron (benditos pejistas) porque hace mucho calor… Pa’l caso es la misma. Pero los artistas sí se pusieron las pilas y echaron a andar un nuevo festival. Claudia Landavazo nos trae los pormenores en su regreso a esta pujante casa editorial 😎😎


Hermosillo, Sonora.-

La pasada semana comenzó un nuevo festival independiente desde y para la comunidad de Hermosillo: el Festival de Artes Escénicas Máaso Taji. La iniciativa surgió del interés en común por parte de las agrupaciones Dédalo Artes Escénicas y Somos escena por realizar un festejo el día Internacional de la Danza, por tener y compartir una plataforma dónde promover el trabajo que muchos artistas escénicos de la entidad siguieron produciendo a lo largo del período no presencial, activar nuevos espacios para la escena, generar vínculos entre artistas independientes y ofrecer opciones para creadores noveles.

Sin embargo, al iniciar las gestiones correspondientes se dieron cuenta de que la oferta de producciones artísticas programadas entre ambas agrupaciones y las de otros creadores vinculados a ellas superaba por mucho la demanda, así que en lugar de un solo día de festejo decidieron organizar un festival, conformado de dos talleres y cuatro días de presentaciones.

El nombre del festival, que en lengua yaqui significa venado de fuego, obedece a la intención por parte de los grupos organizadores, de contener en el mismo parte de la identidad sonorense a través del reconocimiento de las etnias que nos dan origen, y proyectar esta intención a nivel nacional e internacional cuando en un futuro deseado Máaso Taji se consolide como una representación de las artes escénicas del Estado de Sonora.

Para que esta primera edición fuera posible, además de la colaboración entre colectivos con sus propias infraestructuras (equipo de luces, sonido, linóleum, identidad e imagen gráfica, recursos humanos para logística y ejecución), se contó con el invaluable apoyo de la productora Multicultural Sonora, la Quinta de Anza, EBAM (Escuela de Ballet Ángeles Martínez) y con el apoyo institucional por parte del IMCA con las facilidades administrativas para reactivar la Galería de la Plaza Bicentenario como un nuevo foro para las artes escénicas.

Identidad gráfica del festival por Joel Durazo

Diseño gráfico del afiche del festival por Jocelyn Ruiz

La primera actividad del Festival fué el taller En dehors: Teoría y práctica para el bailarín facilitado los días 21 y 23 de abril por las ponentes María Fernanda Salazar y María Isabel Guillén. Posteriormente a lo largo de 4 días se presentaron en total 15 piezas coreográficas y 4 audiovisuales:

Dédalo Artes Escénicas participó con dos coreografías de Xicoténcatl Núñez, la primera fue Ocaso interpretada por Oscar Cruz el lunes 25 y por Karina Corrales el martes 26, ejercicio interesante por la posibilidad de ver dos interpretaciones para una misma coreografía y vivenciar como un mismo discurso se ve modificado por el matiz que la identidad de género impone para su lectura.  El mariachi es la segunda pieza del mismo coreógrafo con la que se dio cierre al Festival.

Zuleima Burruel codirectora de Dédalo, presentó la coreografía Boomerang y el audiovisual Fracción de un entero 150/600 ambas piezas realizadas desde la investigación en la máscara corporal y explorando el movimiento aislado de distintas zonas del cuerpo, escénicamente dicha investigación resulta en dos piezas inquietantes y divertidas que nos regalan un lenguaje y estilo muy particular de gran potencia por parte de la creadora.

La otra agrupación convocante, Somos escena, participó con dos coreografías de Tania Alday, Fuga dueto interpretado por Aura Domínguez y Miriam Marcor y Paseo interpretada por la misma Tania Alday, en ambas piezas resalta el dominio técnico y escénico de las bailarinas, así como el lenguaje sutil y delicado de la coreógrafa quien también acompañó desde la dirección la pieza Nosotros de Angélica Morales. 

Inmuna lab presentó In, fragmento de la obra Innata creada e interpretada por Janine Espinoza y Ramiro Airola quienes siempre que comparten escena deleitan con su belleza y capacidad de involucrarnos a través de su estar presentes y conectados amorosamente con todas las energías involucradas en el momento.

El grupo Callo de Sal se integró al programa con la coreografía Asfalto de Carolina Ferrá, interpretada impecablemente por los jóvenes y poderosos intérpretes: Jessica Contreras, Ricardo Barreto, Carlos García y Carlos Contreras, además de la siempre infalible música original de Isaac Peña.

El coreógrafo y director de Margarita Danza Aquí, David Barrón, también estuvo presente con That is life, unipersonal interpretado por él mismo en el que se muestra y nos permite disfrutarlo en todo su esplendor a través del gozo y el fluir de un cuerpo vivo y apasionado.

Biatch Danza Lab, compañía que dirige Zaha Santacruz, compartió en co creación con Tiffany Solís la coreografía Caminos de espejo en la que en esta ocasión la dupla nos propone, en contraste con las anteriores producciones de la compañía, un lenguaje suave, delicado y atmosférico.

Me llama gratamente la atención que dos producciones del octavo semestre de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad de Sonora, resultado del programa Tratado de la Distancia, se hayan probado fuera del territorio universitario: Amor a medio tiempo de Ana Belen Marcor y Ruptura de Maryjo Facio, quien, me da la impresión, viene con todo a aportar un nuevo e intenso color al paisaje de la danza de la localidad. En ambas piezas las coreógrafas e intérpretes fueron dirigidas a lo largo sus procesos creativos por Adriana Castaños.

Además de las compañías y agrupaciones, el festival convocó a reconocidos creadores escénicos independientes que no siempre tenemos la fortuna de tener en Hermosillo, como Daniela Urías con la coreografía realizada en colaboración con Clotilde López El cuerpo es el paisaje más sublime de todos, Gabriela Ceceña con su pieza De ejes, José Corral con la coreografía Long Distance de Diego Vázquez y también participando en la escena audiovisual del Festival con la maravillosa pieza de video danza WRY en con creación con Paula Ornelas y Roberto Corral.

En este rubro también pudimos disfrutar del video Danza en la oscuridad de Gabino Guerrero con su cada vez más consolidada visión de la danza a través de la lente y por último lo que para mí fue la revelación de este festival: Joel Durazo con la proyección En trazos, un poema en ilustraciones, que surge del universo más íntimo y personal del creador en las que inevitablemente y de manera conmovedora se expresa a través del trazo, el movimiento y la organicidad de un cuerpo que baila.

Aunque las presentaciones cerraron el jueves 28, Máaso Taji continuará del 2 al 6 de mayo con el taller de Christian Durazo Laboratorio de exploración en movimiento en las instalaciones de Multicultural Sonora.

Celebro, felicito y agradezco a todas las personas y agrupaciones involucradas en esta nueva iniciativa que se suma al deseo de una cada vez más grande comunidad de hermosillenses que queremos disfrutar de manera permanente de las artes escénicas en todo su espectro.

ADDENDUM

Otra dupla que vimos por primera vez desenmarcada de Antares, fue la conformada por Guadalupe Ballesteros y René Leyva con la coreografía Arcilla, de creación compartida.

Por Claudia Landavazo

Agradecimientos al final de la función del miércoles 27

Fotografía de Xicoténcatl Nuñez

 

Sobre el autor

Claudia Landavazo vive en la Ciudad de México y es egresada de la carrera de Letras de la UNISON. Bailarina y coreógrafa de danza contemporánea, actriz de vez en cuando y se dedica desde hace algunos años a dar clases y al trabajo en comunidades y grupos vulnerables a través de la danza. Forma parte de CARPA Colectivo, donde desarrolla la metodología en Artes de Participación.

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