Apostillas a la visita de Irvine Welsh


Sigo haciendo clic en el botón “actualizar” en mi navegador. Una y otra vez. En la bandeja de entrada de mi cuenta de correo de Gmail sigue sin aparecer la solemne invitación que he esperado desde que supe que Irvine Welsh vendría a Hermosillo.

Imagino que sería más o menos así:

 

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INSTITUTO SONORENSE DE CULTURA

¡Otro Sonora, ya!

2016: Año del Diálogo y de la Reconstrucción

04 de noviembre de 2016

CARLOS MAL

PRESIDENTE DEL CLUB CHUFA

 

Reciba un cordial saludo.

El motivo de la presente es invitarlo este sábado 05 de noviembre del año en curso en punto de las 15:00 hrs. a la comida que se brindará en el restaurante Xochimilco con el escritor Irvine Welsh. Este evento es organizado por el Instituto Sonorense de Cultura con el fin de propiciar un acercamiento entre los autores sonorenses y el invitado especial de esta Feria del Libro de Hermosillo 2016. Agradeceremos su confirmación al teléfono adjunto al final de este documento.

Sin más por el momento, reitero mi saludo inicial, pendejo de mierda.

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Pues ño.

Quizá en un universo paralelo a la Rick and Morty bieeeen alejado al nuestro algo parecido sucedió: una rueda de prensa y desayuno con los medios; una comida privada con los escritores locales, aunque sea con los ganadores del Concurso del Libro Sonorense —para que no vayan a decirme ardido.



En lugar de esto, lo que sucedió es que la afortunada y pequeña élite de la literatura local se llevó al escritor escocés a un bar de bohemioides que huele a momias orinadas y a tíos solterones depresivos, que tiene mesas de plástico con logos de marcas de cerveza y que abunda en émulos de las peores partes de Bolaño (que es no poco).

 

Alternativamente, espero otrosí que el Instituto Sonorense de Cultura me envíe una carta que me invite a, ya si no ir a cenar con Irvine Welsh, al menos a hacer que mi inglés perfecto sirva de puto algo de provecho: nadie pensó “Carlos Mal, te invitamos a ser nuestro intérprete”, porque por lo visto en la presentación que se llevó a cabo en Galerías Mall, nadie alrededor de la invitación y de la estadía de Welsh en Hermosillo sabía una gota de inglés.

 

Oigan, yo sí sé inglés y sí sé de literatura. Oigan, yo sí leí Porno en inglés, no en traducción deslavada. Oigan, yo sí soy cosmopolita y sí parezco indio mexicano, no como ustedes, sonorenses blancos, barbones, calvos y con ojos azules, hijos de Cortés y de los filibusteros gabachos, especímenes que Welsh está acostumbrado a ver hasta el bostezo.

 

Yo creo que por eso lo convencieron, por puro mal inglés, de llevarlo a una especie de bar que lucía como una morgue, esconderlo como si se fuera a contaminar de algún virus zombi sonorense: “Vamos a impresionar a un escocés pendenciero, borracho y drogadicto con nuestros bares bohemios, mugrosos y tétricos”. Brillante idea.

 

Una rueda de prensa posterior a su presentación… Un encuentro con escritores jóvenes con un intérprete de verdad… Una cenita que pusiera a Welsh más al alcance de nosotros los abstemios… No sé. Cualquier cosa suena mejor que ir a meterlo al Pluma Blanca a sacar las curas con los compas. Curas pagadas con los seis mil pesos que me costaron las malditas placas de mi carro.

 

Creo que esta visita tiene la posibilidad de quedar en los anales, no de Manuel Ferrara, pero sí de los de las figuras internacionales más desperdiciadas que han pisado suelo literario local.

 

Y no, no fui a verlo, porque aún sigo aquí dándole refresh a Gmail, como el nerd que espera ese mail amoroso que nunca llegará por parte de la porrista de ponderosas y pingües carnes. Váyanse al cerdo de res puerca.

Por Carlos Mal

Fotografía de Benjamín Alonso

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Sobrantes del programa de la Feria del Libro de Hermosillo 2016, apilados sobre una mesa de conocido Café hermosillense, fotografiados tres días después de finalizada la Feria.

 

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Acerca de

Carlos Mal nació en Hermosillo. Es doctor en Literatura, dibujante de cómics, profesor, periodista gonzo y escritor de literatura crónicamente inédita. Fundó en 1998 el Club Chufa, dirigió y editó el fanzine TheClubChufaZine de 1999 a 2004. Publicó la noveleta Un verano con Antonio Alatorre y el libro de cómics Juan Escutia, el cómic. Colaboró con la sección cultural del periódico sonorense El Imparcial de 2004 a 2008 con la columna quincenal “Pira Pagana”. Residió en París de 2010 a 2014, y allí comenzó la elaboración de la novela gráfica La República de Sonora. Su obra inédita incluye cómics, teatro, novela, poesía, ensayo, cuento y crónica. Contacto: thecarlosmal@gmail.com


'Apostillas a la visita de Irvine Welsh' 1 comentario

  1. noviembre 9, 2016 @ 2:57 pm Elote Erre

    Tuve el gusto de escuchar hablar a Irvine, y realmente lamento a los dos moderadores que estaban junto al autor; en realidad todos tenemos una historia con Trainspotting, pero nadie quería escuchar LA HISTORIA DE LA ESPOSA DE CHIMAL. También resultó extraño que la moderadora aludiera el cuento «Rattlesnake» sólo porque aparece Sonora y que se empeñara en escarbar la relación de Irvine y Sonora, en vez de señalar la peculiar premisa del cuento.

    El público, fue triste que muy pocos hayan entendido referencias a «Acid House», «Porno», o «Filth»; era algo evidente porque los entendidos reían con cada uno de los comentarios bobos de Irvine mientras que la mayoría del auditorio guardaba silencio ante el desconocimiento de la obra de Irvine, o bien desconocer que hay algo más que la película Trainspotting, también resultó incómodo que al llegar a la sesión de preguntas y respuestas, Trainspotting 2 fue el tópico de interés para los asistentes.

    Dejando la particularidad de este evento y apreciando la comunidad sonorense ante eventos de esta naturaleza; ya es común evidenciar nuestra ignorancia frente a cualquier manifestación artística extranjera.

    Espero que la creatividad del hombre escoses sea condescendiente a nuestra ignorancia para no ser retratados en una de sus ficciones.

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