Crónica del pretendido despojo de área verde en Sacramento Residencial


Un ejemplo de civismo en nuestra desnaranjada ciudad


Hermosillo, Sonora.-

Todo empezó hace ocho años, aproximadamente, cuando quisieron construir un supermercado de esos grandes, del tamaño de un Súper del Norte, en el terreno ubicado en Avenida Siete y Calle 1, en Residencial Sacramento. Fue entonces cuando nació el Comité de Vecinos de Sacramento, con el propósito de defender ese espacio que originalmente estaba destinado a ser el área verde de esta colonia. En el ir y venir que trajo consigo la lucha para impedir esa construcción, se empezó a forestar y, simultáneamente, tras indagar el estatus jurídico del terreno, salió a la luz la situación en que se encuentra.

Resulta que ese terreno inicialmente correspondía al área verde que por ley los desarrolladores y las constructoras deben dejar para el disfrute de las comunidades de vecinos. De acuerdo con el reglamento de desarrollo urbano, las constructoras están obligadas a dejar un  porcentaje de los terrenos que construyen destinado a Zona de Equipamiento Urbano y otro a Área Verde.  Sin embargo, una vez que la constructora terminó el fraccionamiento y se lo entregó al municipio, en los tiempos en que Héctor Guillermo Balderrama Noriega (mejor conocido como Temo Balderrama) era el presidente municipal de Hermosillo, durante el trienio de 1985-1988,  éste, el Municipio, en vez de convertir el espacio en área verde, para lo cual estaba destinado, se lo vendió a la misma constructora, Dinámica del Pacífico, por 15 millones de pesos de esos años, cuando todavía el peso no perdía tres ceros, lo cual quiere decir que esa cantidad equivale a alrededor de 15 mil pesos actuales.

Teniendo ese dato, da la impresión de que el municipio le regaló a la constructora ese espacio, transformándolo así de un espacio público en propiedad privada, y lo que es peor, dejando al fraccionamiento sin el área verde que por ley le correspondía. Ese terreno se mantuvo como un espacio ocioso durante más de veinte años, hasta que, en el año 2015, la constructora intentó desarrollar el proyecto del ya mencionado supermercado. El Comité de vecinos logró interrumpir ese proyecto por medio de un amparo, y se propuso forestar el área con árboles endémicos y, en un futuro no muy lejano, equiparlo con aparatos para hacer ejercicio, juegos infantiles y  un andador entre la arboleda para  hacer de ese espacio un lugar verdaderamente agradable. Para lograr lo anterior se ha invertido tiempo, dedicación y esfuerzo. 

Quiero destacar que se han sembrado en el espacio alrededor de 100 árboles de distintas especies, principalmente endémicos, pero también ornamentales. Entre los árboles de especies endémicas se han colocado mezquites, palo verde y palo fierro, que son especies protegidas por la SEMARNAT. Considero importante mencionar también, que yo misma como docente he plantado junto con mi familia algunos árboles que mis alumnos consiguieron en el Vivero Municipal, y otros tantos que ellos mismos compraron con su dinero, a pesar de ser, muchos de ellos, provenientes de familias desfavorecidas y de escasos recursos. Todo eso con el objetivo de donármelos para reforestar la ciudad. Esta actividad se llevó a cabo cuando mis estudiantes formaban parte del Club de Ecología,  del cual yo era la persona responsable. Con lo anterior quiero decir, que ha sido un trabajo colaborativo, colectivo,  en el que han participado los vecinos de Sacramento junto con sus familias enteras, y por extensión los estudiantes del Cecyte Mariachi.

Con tristeza ahora nos enteramos  que el terreno está siendo fraccionado por la constructora para irse vendiendo a particulares por partes.  Los vecinos se enteraron de esto, cuando el mes pasado llegó una persona que se dijo propietario de una de esas partes y  la cercó. El espacio cercado, cabe decir,  ya había sido forestado y cuidado por los vecinos durante los últimos 8 años. Esto provocó su indignación. Por ello el Comité de Vecinos de Sacramento convocó a una reunión de emergencia, a la cual  invitaron a algunos medios de comunicación, para protestar contra este nuevo  intento de despojo de su área verde. Los vecinos colocaron una manta con su denuncia y realizaron un pequeño mitin. 

Al día siguiente llegó  un sujeto que se decía dueño de otra de las  partes del terreno,  acompañado con otros hombres, consumiendo bebidas alcohólicas, en camionetones y jeeps, con música a todo volumen, subiendo sus carros sobre los arbolitos, amedrentaron a uno de los vecinos, diciéndole que iban a construir en el pedazo de tierra que habían comprado y que si alguien quería impedírselo, lo matarían. Además, arrancaron y destruyeron la lona que había sido colocada. Esa reprobable acción logró su cometido, sembrando miedo e inseguridad en los vecinos,  quitándoles las ganas de seguir luchando y defendiendo lo ya habían logrado. Pero no paró ahí la cosa, después de las amenazas, al día siguiente, llegó la misma persona con maquinaria y trabajadores, quienes comenzaron a hacer zanjas, como para hacer cimientos, arrancando árboles de raíz, sin importarles nada. 

Fue entonces, que pese a las amenazas de muerte, llegué junto con mi familia e intentamos detener la obra de aquellos desagradables sujetos, mientras mis hijas lloraban desconsoladas al ver que esas personas destruían lo que por tanto tiempo ellas, y nosotros, habíamos cuidado. Los vecinos, al vernos, se animaron también a salir de sus casas para defender el espacio, nuestro espacio, y fue entonces que pudimos detenerlos.

Los que se dicen propietarios, llamaron a la policía municipal alegando que nosotros estábamos irrumpiendo en su propiedad privada. Cuando la policía llegó no hizo gran cosa, a simple vista daba la impresión de que no estaba de nuestro lado. Al lugar también acudió  CIDUE, que suspendió temporalmente la obra y multó al propietario por haber tirado algunos árboles sin contar con el permiso correspondiente del Municipio. Los “propietarios” se retiraron, no sin antes afirmar su intención de continuar con la construcción que pretenden realizar. Dejando latente la amenaza a nuestra Área Verde.

Desde ese día el comité de vecinos ha intentado buscar ayuda de parte del municipio. Intentaron tener una reunión con el Síndico Municipal, Fermín González, y con el Regidor Armando Moreno, pero estos los dejaron plantados, sin avisar que no llegarían a la cita acordada. Posteriormente los vecinos intentaron reunirse con la diputada local representante del Distrito X, Yumiko Palomares, fracasando nuevamente en su intento de buscar auxilio, ya que no llegó el día de la reunión. 

Después de tanta insistencia se logró llevar a cabo una cita, misma que fue atendida para el día de hoy 9 de marzo. El Comité de Vecinos pudo reunirse con el Síndico Fermín González, quien afirmó que los colonos tienen razón y que fue el municipio quien incumplió su obligación legal de hacer que la desarrolladora dotara al residencial de un área verde. El Síndico se comprometió a turnar el caso al departamento jurídico del ayuntamiento para que éste le pida a la fiscalía del Estado que haga una investigación. El comité de vecinos estará al pendiente de estos compromisos.

Es mi opinión que los vecinos  no son enemigos de los privados a quienes Dinámica del Pacífico, la desarrolladora, les vendió una fracción del terreno. Los “propietarios” privados no podían saber que este espacio tenía problemas previos.  Lo que yo creo es que es el Municipio es responsable de resolver una situación que fue creada por él mismo, aunque no haya sido la presente administración la que privatizó el espacio. El Municipio tiene la responsabilidad de garantizar que los vecinos de todas las colonias, barrios y residenciales, de nuestra ciudad, tengan acceso a áreas verdes dignas y a garantizar nuestro derecho humano a un medio ambiente sano. 

¡Está en la ley! 

 Texto de Osiris Valdéz

Fotos de Alejandro Valenzuela y Rubí Landeros



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'Crónica del pretendido despojo de área verde en Sacramento Residencial' tiene 7 comentarios

  1. marzo 10, 2021 @ 1:53 pm Gaby Cadena

    Un reconocimiento y admiración para la Osiris y el Jano, que con el ejemplo llenan de ganas a quienes nos enteramos de sus acciones, las cuales celebro y apoyo 🙆🏻‍♀️, espero que logren su cometido 🌎💚.

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  2. marzo 10, 2021 @ 4:05 pm Arcelia

    Felicidades a los vecinos de sacramento, no se cansen de seguir defendiendo su área verde, felicidades a la maestra Osiris Valdez por su artículo, muy aclarado el punto!

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  3. marzo 11, 2021 @ 9:40 am Osiris Alejandra Valdez Irturbide

    Muchas gracias Gaby, estaremos muy pendientes de la respuesta que nos de el Síndico, espero sea a nuestro favor.

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  4. marzo 11, 2021 @ 2:46 pm Osiris Alejandra Valdez Iturbide

    Muchas gracias Arcelia, invitamos a los hermosillenses a seguir de cerca este caso para así poder atender otros, que de seguro los hay.

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  5. marzo 13, 2021 @ 8:52 pm Ana F.

    Excelente crónica que narra los verdaderos y reales hechos ocurridos en un área verde donde hay plantas endémicas y árboles ya muy grandes que fueron sembrados por los vecinos de la colonia Sacramento a la que le debe de pertenecer ese terreno y no a particulares quienes con amenazas de muerte y prepotencia quieren despojar a ciudadanos que defienden lo que les corresponde, esto refleja las malas prácticas dentro del gobierno, es responsabilidad del jurídico del municipio atender este caso hasta finalizar con un resultado favorable para el sector ya que son necesarias áreas que favorezcan el esparcimiento y un estado de bienestar físico y social de una comunidad de adultos, niños, adolescentes carentes de areas para ello, además es importante hacer valer el principio de legalidad sobre ese hecho ya que se vendió un terreno perteneciente a la Colonia Sacramento bajo la voluntad de funcionarios públicos y no conforme a la legalidad.

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