En honor a la digna congruencia de la compañera Raquel Padilla Ramos

Con cariño para Carmen García Aldama

#FidencioAldamaLibreYa

Hace casi medio año que un periodista sonorense le planteó durante la mañanera al presidente la situación de Fidencio Aldama. No ha sido la única vez que queda registrado que el presidente ha escuchado el caso de Fidencio. Lo conoce. Sabe que Fidencio esté preso por defender su territorio y no por lo que lo acusan. Sabe que Fidencio es inocente de esa calumnia. Y a pesar de que sabe, Fidencio sigue secuestrado, alejado de su familia, separado de sus hijos, privado de su libertad, desterrado de su territorio, y puesto en una jaula en una cárcel. 

Si al presidente le diera la gana, con la mano en la cintura, por medio de un Decreto Presidencial, o cualquier otro mecanismo, podría liberar a Fidencio. ¿Qué interés tiene entonces el presidente para mantener encerrado a Fidencio? ¿Por qué nadie dentro de la 4T ha pronunciado una sola palabra sobre este injusto hecho? Por las mismas razones que el Pueblo de la Loma de Bácum, de donde es originario Fidencio, ha sido excluido del «Diálogo» para el Plan de «Justicia» para la Tribu Yaqui, que ha emprendido el Gobierno Federal. Una triste simulación.

Para los que no conozcan la situación, les hago un pequeño resumen. Los Yaquis viven en ocho pueblos o comunidades. Cada uno de esos Pueblos tiene su propia Guardia Tradicional. La Guardia es la encargada de encabezar las negociaciones entre el Gobierno y las comunidades. La Guardia no decide. Decide la Tropa, que en asambleas comunitarias consensua la decisión. Y la Guardia acata la orden del pueblo, de la Tropa. Pero por años los gobiernos burgueses han contaminado esos procesos usando la miseria de la gente. Creando guardias pagadas para que estas decidan a favor y legitimen los Megaproyectos capitalistas impulsados por aquellos y los capitales privados involucrados, que en perpetuo amasiato, le imponen la vía del desarrollo mercantil capitalista moderno y les venden un progreso que para ellos significa explotación, despojo, desplazamiento forzado y violencia criminal en sus comunidades. Sembrando el virus del individualismo moderno, infectando la mente de algunos pocos de hombres y mujeres de origen yaqui que terminan usurpando el nombre de la colectividad.

Pero aunque cada pueblo tiene su propia Guardia Tradicional, en algunos pueblos hasta dos o tres, como consecuencia de esas intromisiones externas del poder político y económico, lo que sí es un hecho es que el territorio yaqui es concebido como una Totalidad, como La Totalidad de la cuál, depende la vida del Pueblo Yaqui. Entendido así, el territorio es indivisible. El territorio no es sujeto de apropiación o dominación, el territorio no es una mercancía; el territorio es de todas las formas de vida que lo habitan, y por eso no se vende. El territorio (la tierra, el agua, los ríos, sus minerales, su flora, su fauna, el mundo biofísico que les rodea) es, en conjunto, la fuente de todas las formas de Vida. 

Como consecuencia de esta visión, al momento de tener que tomar las grandes decisiones colectivas, aquellas que tienen el potencial de impactar en la Vida de todo el Pueblo Yaqui, del Pueblo Yaqui como Totalidad, tienen que gozar del consenso y aprobación de Todas las comunidades. La aprobación o desaprobación es comunicada, no decidida, por la Guardia Tradicional. Si uno de los Pueblos específicos, se opone a un Proyecto, esto rompe el consenso y el Proyecto se rechaza.

El Pueblo de la Loma de Bácum ha sido el único de los ocho pueblos yaquis que ha cumplido fielmente con la tradición del modo de toma de decisiones colectiva. La comunidad de La Loma de Bácum, como Totalidad, se mantuvo firme en la defensa del territorio contra un proyecto que pone en riesgo su vida, su entorno, su ecosistema, sus recursos, su tierra, su agua, etcétera.  Con sus propias manos y haciendo uso de los mismos equipos de las empresas que quieren violar su territorio, extrajeron los tubos de la muerte. Defendieron con sus cuerpos su cuerpo colectivo.

En cambio, en los otros pueblos la decisión la tomaron individuos yaquis que fueron impuestos como «Guardias Tradicionales» por las empresas y el gobierno estatal de la priista Claudia Pavlovich, y que simulan representar a sus comunidades. Sujetos que recibieron toneladas de billetes y hasta carros del año para que aprobaran el Mega Proyecto del Gasoducto Sonora que pretende importar gas y transportarlo por medio de unos tubos desde Estados Unidos, pasando por Agua Prieta y atravesando al sur del Estado por el Territorio Sagrado del Pueblo Yaqui y terminando en Sinaloa.  Son los mismos sujetos que han permitido que grupos criminales armados organizados de forma paramilitar, tengan dominio sobre muchos de los pueblos yaquis. El terror en la comunidad se impone. Asesinados, desaparecidos, levantados, etc., es parte de la cotidianidad en lugares como Vícam o Pótam.

Está de más decirlo, pero lo voy a tener que hacer por los incautos. Megaproyectos como este han tenido accidentes catastróficos en varias partes del mundo. Mineras que asesinan ríos y personas, gasoductos que explotan y destruyen, trenes que devastan.  E invariablemente son los Territorios de los Pueblos Originarios los que terminan destruidos, contaminados y muertos, haciendo imposible afirmar la Vida en esos lugares. En la mayoría de los casos se ha observado que las empresas capitalistas, los gobiernos burgueses y grupos criminales paramilitares armados y violentos crean una alianza para sentar las condiciones materiales necesarias para que se impongan los intereses de los capitales, nacionales o trasnacionales.

Es esa oposición la que tiene preso a Fidencio desde hace casi cinco años. Él no mató a nadie. Él está preso por defender la Vida de su comunidad. Es injusto y es perverso, y todos deberíamos expresar nuestra indignación ante esto.

Hace unos días, el Presidente le pidió disculpas al Pueblo Maya por las atrocidades cometidas por el Estado Mexicano desde su fundación. El Pueblo Yaqui también fue mencionado.  Pero a las palabras se las lleva el viento. Y los hechos se imponen con violencia. Es muy violento que Fidencio siga preso. Pero también es muy violento que conscientemente el Gobierno Federal haya excluido a la legítima Guardia Tradicional de La Loma de Bácum y que en su lugar incluya a una “Guardia Tradicional” dual, creada por el gobierno del estado y la empresa Sempra Energy y su filial IEnova, para simular que dialoga con todos los ocho pueblos yaquis.

Hoy que cumplen 203 años del nacimiento de Karl Marx, el más grande pensador que parió la modernidad para ser sometida a la más brutal de las críticas, quiero, como con tanta congruencia lo hizo Raquel Padilla Ramos, exigir una vez más al gobierno Estatal y al gobierno Federal la inmediata liberación de Fidencio Aldama Pérez, preso de conciencia, preso político, preso injustamente, hoy, a casi dos años y medio del inicio de la autonombrada Cuarta Transformación.

Por Jano Valenzuela

Retrato de Fidencio y afiches en fidencioaldama.org 

Nota del editor

La próxima semana publicaremos las cartas de Fidencio Aldama al presidente López Obrador

Sobre el autor

Jano Valenzuela es un sociólogo marxista con estudios de maestría en Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM. Actualmente es maestro de inglés en una primaria pública en Hermosillo y es un activista comprometido con la vida.

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1 comentario

  1. Me parece un excelente escrito en el que se expresa una muy justa petición por la libertad de un ser comprometido con su pueblo.
    Lamentablemente puede caer cómo muchas otras en el cajón de asuntos archivados y por no ser útiles a los fines mezquinos de los ignorantes e insensibles que hoy están en el poder.
    Bien por tu atinado escrito y tu entrega Jano. 👏👏

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