Muy honrados de agregar la fina pluma de Jesús Huerta Suárez a nuestro roster de colaboradores 🙂

Hasta para morir fue un hombre sencillo el gran Charles Robert “Charlie” Watts, baterista de los Rolling Stones desde 1963. Este martes Charlie murió en paz y rodeado de su familia en London, a los 80 años, dijo su representante.

Watts nació el 2 de junio de 1941 y murió este 24 de agosto del año 2021. No sé, pero me parece que cada número que acabo de anotar tienen un cierto ritmo o encajan de alguna manera sutil en el compás de 4/4 que lo caracterizaba. 

Charlie era discreto, sin pretensiones dentro o fuera del escenario; mesurado, preciso a la hora de tocar, y elegante en el vestir y al estar frente a los tambores, ya que no los golpeaba, más bien los acariciaba de manera firme y precisa. Como dijo Joan Jett: “tocaba exactamente lo que se necesitaba tocar, ni más, ni menos”, y eso es mucho decir para un baterista de una de las mejores bandas de rock en la historia. 

Mientras sus compañeros del grupo andaban enfiestados, él permanecía en su cuarto de hotel llevando la vida de un hombre de familia. Fiel a su amada Shirley con quien estuvo casado por 57 años. Claro que tuvo sus problemas con las drogas y el alcohol, pero los supo llevar con pudor y alejado de las cámaras. No se le veía haciendo desarreglos…bueno, casi no. 

Se puede decir que Watts tuvo una muerte feliz porque tuvo una vida bien vivida, y eso es algo de lo mucho con lo que nos podemos quedar del baterista inglés. Era  millonario pero siempre vivió de manera sencilla o al menos no era ostentoso; fue de pocas palabras, minimalista pero imprescindible, tanto que era uno de los principales “motores” del grupo, y si los Stones han llegado tan lejos, fue en gran parte por su perseverancia, creatividad, disciplina y enfoque. Charlie Muere a los 80 años y de inmediato se convierte en leyenda, en gran parte por su sencillez, paciencia y dedicación al instrumento. Él no pensaba que fuera a durar mucho tiempo en la banda, pues su idea era tocar jazz, pero sus compañeros Mick y Keith tenían otros planes para él y el grupo. Como jazzista tiene algunos discos y tuvo algunas bandas y hasta llegó a tocar con una orquesta sinfónica, para volver de nuevo con sus revoltosos compañeros con los que cumplió 50 años rocanroleando por el mundo, incluyendo México, claro, en donde Watts y la banda tienen millones de seguidores.

Charlie Watts fue sin duda uno de los mejores bateristas de su generación, y será difícil imaginarse a los Stones sin él. Su toque especial, su singular sentido del ritmo, su impecable sentimiento y el corazón puesto en cada nota lo hacen único, dicen todos los que lo admiramos. 

Descanse en paz, Mr. Charlie Watts, después de tanto andar como una piedra rodante.

Por Jesús Huerta Suárez

Sobre el autor

Obregonense, músico, columnista, amante del medio ambiente y del boxeo

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