El valor del voto


CORRUPCIÓN, el padre de las desgracias de este país, IGNORANCIA, la madre

Hace poco, camino a mi auto para regresar a casa, pisé caca humana. La diferencia que sentí entre  pisar caca de perro y humana fue abismal, me produjo  algo peor al asco, era la podredumbre embarrada en la suela de mi bota, el olor a miseria… Al voltear atrás no era uno el probable defecador, eran varios, arropados tras unos puestos  comerciales.

¡Pinche Trump de mierda!  ¡Mierda de mundo capitalista! ¡Consumismo de mierda!  ¡Gobierno de mierda! ¡Blablabla  de mierda!

El clima entonces era agradable, no los imagino ahora.

Me limpié la bota como pude y me fui. “Error”, debí haberla quitado y puesto en la cajuela. Me paré en cuanto pude  para hacerlo y regresé a casa con las ventanas abiertas: preferí el frío de la noche, que el olor a caca.

***

Hace unos días vino un niñito a vendernos sobres de leche, los traía en una mochila de López Caballero (lo mejor  que dejó ese señor). Es la primera vez que nos ofrece algo a la venta, por lo regular sólo nos pide unas monedas, se sienta un rato a ver la tele, entra al baño o se quita el calor;  a veces, cuidando a  su hermanito de máximo tres años. Esta vez nos platicó que no ha ido a la escuela (en período de exámenes finales), porque su papá, en castigo por defender a su mamá, a quien le ponía una madriza, le quemó la mochila…

Tiene unos  10 años, y en la cartulina que aquí hizo escribió: “Se benden sobres de leche  a 5”, entonces mi compañera de trabajo, que es bien linda y que en ese momento estaba desocupada, le ayudó con el letrero, después le cortó el cabello y hasta unas rayas le hizo.

Clientas enfermeras nos platican cómo se llevan detenidas a las adictas que pierden a sus bebés por lo mismo, sin hablar de los hijos que ya tienen. Lo más preocupante de esto es que se está volviendo algo común. Jovencitas, que por la misma situación se vuelven aún más vulnerables, caen en la adicción al cristal, se enamoran de malandros, se embarazan, tienen hijos adictos y así, una cadena perpetua.

Ahora, si vas al tiradero de una calle y te cachan, entonces te meten una madrina porque no fuiste al tiradero de  dos calles atrás, porque uno es de los manganos  y otro de los perenganos. ¡No frieguen, están organizados hasta en eso! ¿Y las autoridades qué? ¿De qué sirve el imperio Coca-Cola sin tienditas? ¿De qué sirve una prisión llena de drogas? ¿De qué sirven los anexos si los familiares cercanos siguen solapándolos?

Soy de las que cree firmemente que cada individuo es libre de vivir y matarse como le plazca, el problema es cuando te jodes a otro para lograrlo. Lo gandallas que llegan a ser los adictos, sus alcances de maldad,  ¿cómo combates eso? Estoy segura,  que a ninguna de esas personas, les  importa un pepino quién sea el presidente, sus becas prometidas, la educación, los parques, las patrullas con GPS,  el empleo, blablablá,  y que en lo único que piensan es a quien tumbarán ahora para comprar su vicio y así poder seguir con su malandrina vida, jodiéndose hasta a la jefita, a la que ellos, muy en su papel, traen tatuada en su pecho izquierdo, a un ladito de San Judas Tadeo.

Intento de robo mientras dormía. 5am, un Domingo de Resurrección.

Entiendo que es un tema delicado, más de cien políticos asesinados sólo en estos meses de campaña lo demuestran, y eso por decir lo último, que no es lo peor.

Ningún candidato se atrevió a decir sí a la legalización de la mariguana, aunque entiendo los millones de votos que esa respuesta les haría perder; en todo caso, esta es una propuesta en la que tod@s deberíamos reflexionar, hacer cuentas,  sobre todo de las vidas que se están perdiendo, la violencia intrafamiliar, los niños que juegan a ser sicarios, el caso Ayotzinapa, las fosas encontradas y el terrible etcétera.

Vean lo fructífero que sería  la eliminación de las drogas duras -en lo posible- y  la legalización de las drogas blandas, incluyendo la hoja de coca sin procesar, que ya la quisiera yo por las mañanas después de un cafecito para agarrar pila. Son plantas que pueden dar  trabajo legal en el campo y por ende en la industria, y si piensan que soy  muy ilusa, a mí me lo parece mucho más creer que van a acabar con ellas con sus mismos métodos fallidos, sobre todo, porque no podemos esperar a que una utopía se vuelva palpable, esto es URGENTE.

En este caso, las ideas religiosas y morales que tanto les preocupan a ustedes, son ideas que hacen mucho más daño que legalizar una planta, que se pueda ir a comprar a una tienda o mejor aún, sembrarla en vez de ir a los tiraderos, donde se venden drogas que sí hacen daño y donde existen riesgos mucho  más graves. Ya es tarea de cada quien medirse, como lo es con cualquier otro vicio legal, sea comida, alcohol, celular o lo que sea.

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Odio la faceta iluminada de López Obrador, detesto su horrible discurso de amor y paz, me retuerce la tripa cada que contesta con frases hechas a preguntas concretas. ¿Así va a contestarnos cuando sea presidente y le cuestionemos algo?  También odio que  gente como Cuauhtémoc Blanco pueda gobernar un estado, entre otros que están integrándose a su movimiento. Me pongo bien pesimista, me da asco todo… Entonces, me sacudo  las carencias de su persona, que al final todos tenemos, pienso en el voto diferenciado, en lo bueno que su persona y su movimiento tiene, en las demás opciones que hay y qué loco, en este punto me llega una llamada del 6231080020, sin partido, echándole a él  y pidiéndome que marque la tecla del candidato de mi preferencia, jajajaja, están desesperados, les cuelgo sin contestar.

Aclaro que sólo critico a Obrador porque a los otros ni caso tiene, por lo menos él tiene una historia de vida en la política desde muy  joven, muy  distinta a la de los otros,  “más gente”, y menos sucia, por así decirlo y no meterme en terrenos ideológicos. No cualquiera tiene el carácter para lograr lo que él y  por lo menos su ambición es más de quedar bien en la historia y no de tener dinero.

Que si es un derechista de closet, que si habla lento, que si viaja en aviones normales, que si se consulta en el IMSS, que si se hinca donde se hinque el pueblo, que si sus hijos y su rancho La Chingada, son cosas que no me importan gran cosa, lo que me importa es que haga bien su trabajo. Ver este video me tranquilizó y me va a ahorrar muchas explicaciones. Aunque cuando hablan de las  nuevas refinerías y la inteligente respuesta que el empresario da, no me convence.

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La primera vez que López Obrador se postuló, única vez en mi vida que he votado,  hice una pequeña campaña en su beneficio desde mi trabajo y logré algunos votos; mismos votantes que después del fraude me harían carrilla por defender a un loco como él  (por aquella sucia campaña con su rostro endemoniado y todo eso).  Entonces, yo, con mi ego herido,  les contestaba con estas preguntas:

– ¿Te han robado alguna vez?  Nadie dijo no

-¿Cómo te  pones? La respuesta es obvia.

Ahora, imagina que te roben la presidencia. Entonces dejaban las burlas y seguíamos con sus cortes.

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La segunda vez que se postuló no recuerdo en qué broncas andaba, me enteré sólo de lo inevitable, no averigüé gran cosa, ni dije palabra ni preguntas, ni voté ni nada.

Esta vez, al principio de la campaña, confieso que estaba tentada a vender mi voto, ¿cuánto vale mi voto?, pero no me llegó la oferta tan cerca,  puros rumores, creo que en Jalisco era donde pagaban más por él. Aquí en Hermosillo los del PRIAN anduvieron regalando impermeabilizantes sólo con dar la copia de la credencial; también supe que daban 500 pesos por ella; no entiendo cómo pueden hacer fraude con eso, pero tampoco entiendo el gasto por una simple copia, en fin. Acepto que vender un voto puede parecer parte de la corrupción, pero la cosa cambia cuando no crees en ninguno y no vas a votar.

Ahora soy más seria y menos entusiasta que antes, no hay necesidad de hacer campaña, la gente está más que  harta, incluida yo, y cuando pregunto me contestan:

– Por el Peje, nomás  para que les quite los privilegios a los pinches ratas.

-De todas maneras roban, mínimo, López Obrador va hacer algo por los pobres y no habrá gasolinazos.

-Nunca voto, qué hueva.

-Por ya sabes quién.

Otros, un poco más informados, hablan de propuestas más relevantes y claro, no faltó el que dijo:

– Por quien sea, menos por ese loco, ya ves lo que le pasó a Venezuela.

El derecho al voto que le dieron al hombre, y que después la mujer tuvo ganarse, es algo que nunca he sentido sirva de algo, hasta ahora, que no sea para despilfarrar dinero. Espero, sinceramente, no tener la razón y que precisamente ese despilfarro, entre muchos otros, sea uno de los copetes que dice usted, señor López Obrador, va a quitar.

El valor de mi voto, ya lo sabré después, cuando las noticias no sean sobre narcos, feminicidios, estafas maestras; cuando pueda sentirme segura, acampar como antes, bañarme en el río sin metales pesados penetrándome la piel, dormir profundamente en calzones y  sin un taser a mi lado… Ay, qué bonito fuera. Llegado el momento, espero no sentirme como una idiota ilusa por escribir esto.

No sé a los demás, pero a mí no me interesa si alguien caga en un retrete de oro, me interesa que todos  tengamos un lugar donde defecar.

-Por el Bronco, porque quiero descansar tres días.

-Chingado, pero, ¿por qué tiene que haber ley seca?

Texto y fotografía por Lorenza Val



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Artista y peluquera.


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