Vayan a ver “Ejecutor 14” pero se salen antes de que termine


Hermosillo, Sonora- Pues sí, anoche fui al teatro y tengo que recomendarles Ejecutor 14, monólogo a cargo de Nicolás Rivera bajo la dirección de Marcos González y el patrocinio de la Universidad de Sonora. Hoy domingo 18 de febrero es la última presentación de la actual temporada y tan les digo que vayan como que se salgan en cuanto apaguen las luces.

La obra trata de la guerra y sus horrores. Ubicada en tiempos y lugares muy lejanos -perdí la cuenta-, la historia es lo de menos pues el leitmotiv es universal: el drama humano de la identidad cultural y muy especialmente el de la violencia bélica, esa que en el siglo XX alcanzara cotos de industrial a partir de la Segunda Guerra Mundial, como oportunamente señaló el director en la breve y amena introducción que en formato oral ofreció a los presentes.

Dispuesto sobre un concepto escenográfico por demás atinado, que recrea el carácter hosco e impersonal de todo conflicto armado, Rivera se mueve con soltura entre las pocas pero efectivas piezas objetuales que le acompañan. Quedará patente la excelente condición física del histrión, así como la imperiosa necesidad de contar con un botiquín de primeros auxilios por si las moscas. No exagero si pido un automóvil listo para arrancar a la Cruz Roja más cercana. Ya me desmentirán.

Recién el jueves trabajaba en un café -una de las tantas oficinas del corporativo CS- y en el módulo contiguo un trío de chicas ensayaba una obra en voz alta y con ese estilo afectado, sobreactuado y por desgracia omnipresente en la cartelera local. Felizmente, Ejecutor 14 se aparta de esa oprobiosa tradición. Las cuatro gargantas de Nicolás dan la justa medida del drama representado y su dicción -de la mano de su memoria- es impecable. Si a eso sumamos los estruendos producidos por la manipulación que él mismo hace de las piezas escenográficas, obtendremos un universo sonoro que nada pide al de una guerra de verdad. (Bueno fuera).

El caso es que por emociones no queda.

El problema, mi problema, se presenta cuando apagan las luces y regresa el Marcos González para aventarnos un choro sobre… ¡Sobre lo que sea! !¿Cómo se te ocurre tirar rollo cuando el corazón todavía me late como burro sin mecate?! Aquí, en este renglón que ahora lees, tecleaba yo sobre el contenido de su discurso. Pero mejor lo borré. A lo mejor a ti sí te gusta, a lo mejor te sirve de algo. A mí no, a mí me estorbó. Cada quién sus procesos, es verdad, pero a mí no me toquen y luego me vengan con explicaciones. A mí déjenme con el arte. Gracias.

Texto y fotografía por Benjamín Alonso

 



Acerca de

Premio Nacional de Periodismo 2007. Director de Crónica Sonora. Contacto: kiktev@gmail.com


'Vayan a ver “Ejecutor 14” pero se salen antes de que termine' tiene 4 comentarios

  1. febrero 18, 2018 @ 9:23 am Caludía Landavazo

    Muy de acuerdo con lo de “a mi no me toquen y luego me den explicaciones” para mi, en ocasiones hasta el aplauso puede interferir con la resonancia después de una función, en las salas de cine se respeta ese tiempo para salir poco a poco de la experiencia . Felicidades por la obra a Marcos y a Nicolas, espero verla próximamente.

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    • febrero 18, 2018 @ 2:37 pm Benjamín Alonso

      Interesante que hasta el aplauso puede llegar a interferir, si bien no me queda claro lo del respeto en las salas de cine. ¿Quieres decir que ya no se aplaude como antaño? Un abrazo, Claudia. Gracias por comentar

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  2. febrero 19, 2018 @ 3:07 pm Enrique Ramos

    Le hice caso al Benji y, como suele ocurrir, disfruto de sus recomendaciones. Me fui a ver Ejecutor 14 y salí impresionado en varios aspectos. Uno, el tema, fuerte, gacho, no quisiera vivirlo, se que en muchos sentidos estamos metidos en un océano de violencia, pero como que afortunadamente, no nos toca, como en una guerra devastadora.Dos: me impresionó el actor, su capacidad física, su memoria, no pierdes la atención un momento, brinca, grita, se mueve. Tres: había gente, se llenó, éramos como 40. Cuatro: el edificio de la Sociedad de artesanos Hidalgo es una joya arquitectónica, estás a gusto allí dentro. Bueno, Crónica Sonora, sigue recomendando eventos artísticos en la localidad.

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    • febrero 19, 2018 @ 3:35 pm Benjamín Alonso

      Qué bien que fuiste, Juan Enrique, no eres el primero que muerde el anzuelo. Y bueno, quiera dios que Crónica Sonora obtenga recursos financieros que nos permitan seguir recomendando o recomendar con más frecuencia. Saludos

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