Crónica de un aquelarre que no fue


Muy contentos de anunciar ooootro estreno, esta vez el de Jesús de la Torre, que abre fuego con unas líneas y una galería fotográfica pocamadre.
Salucita, valedores


Asistí a la marcha por compromisos fotográficos adquiridos con Crónica Sonora y estuve presente  en mi condición de heterosexual con franco y abierto apoyo a la comunidad gay ¿Por qué menciono mi estatus? Porque es importante saber bajo qué cristal observé la marcha. ¿De qué marcha hablo? De la denominada Por la Familia, concretamente la celebrada aquí en Hermosillo.

 

Participar de manera indirecta en la marcha como buga me hacía insensible a los «mensajes subliminales» que la comunidad gay dice que sintió. Mi convencido apoyo hacia ellos es porque antes de dividirnos por preferencias sexuales somos personas con las mismas obligaciones y derechos, y bajo esa perspectiva es que este sábado fui un pecho frío.

 

Comenzaremos con que aquel aquelarre anunciado, criticado, violentado y desvirtuado vía redes sociales, parecía un evento organizado por cualquier escuela «nais» donde muchos jóvenes sin saber realmente de qué se trataba llenaban un lugar en el asfalto. Mucha gente bien, de esa de cachetes sonrosados y peinados altos, mostraban cartelones previamente repartidos por la organización. Uniformados de blanco salpicaron las calles en un número aproximado a los 5 mil; soy muy malo calculando pero me queda claro que 10mil no fueron. Todos buscaban un sólo fin,  defender la potestad de educar a sus hijos sin intervención del gobierno.

 

Las redes sociales desvirtuaron el evento, mentes perversas se encargaron de hacerlo y lograron dividirnos como sociedad. Días previos a la marcha observaba cómo ambos bandos buscaban atraer adeptos a sus creencias atacando al otro. No era una marcha para impedir el matrimonio gay, no fue una marcha para evitar la adopción de parte de parejas homoparetales o lesbomaternales.  Hubo respeto, no se gritaron consignas en contra de nadie, se enfocó en exigir la libertad de educación… Pero mis amigos gais y sus círculos sociales vieron otra cosa en esa marcha.

 

Muchos se ofendieron con el mensaje de los carteles que decía más o menos así: papa + mamá = hijo.  Señores, esa fórmula es el origen, el principio; a partir de ahí surgen los distintos modelos de familia que actualmente conocemos. Y hasta que la ciencia logre implantar un óvulo en un vientre masculino, o logre que una mujer produzca espermas para preñar a otra mujer, hasta ese momento se cambiará la fórmula primaria y básica de la familia: papá más mamá igual a hijo. No veo afrenta en eso.

 

Desafortunadamente cuando más debemos estar informados como sociedad, gracias a la tecnología, nos descubrimos más analfabetas en el tema de saber leer e interpretar las redes sociales.

 

La marcha terminó y ambos grupo quedaron convencidos de que lo que pasó este sábado es exactamente igual a lo que su imaginario les da.

 

Texto y fotografía por José de Jesús de la Torre

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Acerca de

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (titulado) y fotógrafo tapatío que vive en Sonora desde hace 12 años


'Crónica de un aquelarre que no fue' tiene 3 comentarios

  1. septiembre 12, 2016 @ 10:40 am Rene Cordova

    Ya hay muchos análisis profundos. Gracias por no leer entre líneas ni complicarnos la existencia con los motivos de una marcha que defiende algo que nadie está atacando…

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  2. septiembre 12, 2016 @ 11:46 am Josué

    Aparentemente eres incapaz de leer tus propias fotos. ¿Qué parte del mensjae «Sí al matrimonio de un hombre y una mujer» te hizo pensar que «esta no era una marcha para impedir el matrimonio gay» (sic)?

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  3. septiembre 12, 2016 @ 11:52 am Randolph Carter

    concuerdo que hay una confusión de ambas partes, pero el procrear no te convierte en padre ni madre, el educar y cuidar si, cualquiera tiene relaciones sexuales, pero no cualquiera se hace responsable, y no se puede negar que el tipo de persona que fue era curiosamente muy homogéneo y de cierta clase social, hoy marchan por tener mayores privilegios que las familias «no tradicionales» mañana para quitarle más derechos a los no religiosos y después contra quienes tienen menor condición económica y veremos los mismos rostros sonrojados de peinados altos

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