El amor, las mujeres y la danza


El Buen Fin me pasó de largo. Con trabajos hice efectiva la oferta de cuatro Hershey’s a precio de dos en Oxxo, y eso porque me dio cosa salir de la tienda sin pagar el mordido. “Hay cámaras”, me indicó el buen sentido. Fuera de eso, nada de Buen Fin pero sí de buen fin: asistí al 1er (sic) Coloquio de Danza Contemporánea, “Experiencias, logros y desafíos”, en el departamento de Bellas Artes de la Universidad de Sonora, aquí en Hermosillo.

Pasó que fui honrado por el comité organizador del coloquio, que tuvo a bien invitarme como panelista de la mesa Danza y Medios de Comunicación, al lado de Magaly Romano, de Telemax, y Erika Tamaura, de Tribuna del Yaqui. O sea que wow, Crónica Sonora compartiendo presidium con dos medios medios. ¡Vamos bien! (No es sarcasmo, sean serios).

La invitación corrió con semanas de anticipación y a cargo de una dulce voz, teléfono desconocido, a la que dije sí sin saber bien a bien de qué hablaría. “Nos da mucho gusto que aceptes, Benjamín, si me permites el tuteo. Para nosotros es muy importante tu participación”. Acostumbrado a los halagos, me hice el sorprendido. “¿En serio? ¿Y eso por qué o qué?”. “Sabemos de tu interés por el fenómeno dancístico y creemos que puedes aportarnos mucho en este coloquio”. Todo volado, me vi en un auditorio atiborrado de jóvenes boquiabiertos, recibiendo de lleno la luz de mi saber.



Llegó el día señalado y no tenía nada preparado. Tratando de ubicarme, repasé las palabras vertidas en el chat -tiempo después de la llamada telefónica- por Abigail Núñez: “Contarán con doce minutos para hablar, desde su perspectiva, del desarrollo de la práctica dancística (presente y futuro)”. La sentencia era clara, pero, ¿qué podría decir yo sobre la evolución, involución o estado actual de esta disciplina? Por supuesto que nada. No que muy chingón, me habría dicho, de tenerlo, mi amargado Pepe Grillo. Pero como no existe tal, sino al contrario un Pepe Grillo bien alucín, allá fui muy orondo a pontificar.

La mesa inició con la voz de la moderadora, la mítica Adriana Castaños, quien fue pródiga en cumplidos para con nosotros periodistas. Después habló Erika Tamaura, con su voz de ensueño y elogiosa con todos menos consigo misma: “Jamás diría que yo hago crítica de arte”; luego Magaly Romano, tan amable con los colegas presentes como crítica con los bailarines: “Ustedes con sus cuerpazos nos hacen sentir gordos y feos”; y finalmente el mamón de Crónica Sonora, que no dijo “gracias al comité por la invitación, es un honor estar aquí con ustedes y con este par de sazonas”, sino que simple y llanamente cogió el micrófono para dar lectura al texto que acababa de escribir.

***

Ah, la danza, qué chulada. Llámese cumbia, llámese contemporánea. Adoro la danza y últimamente la contemporánea con más ganas. Llegué a ella en 2001, cuando mi profe de Periodismo y Literatura me mandó al Desierto para la Danza con una compañera de clase.

-¿Te gusta la danza?

-Sí

-¿Te gusta la Gaby?

-Me encanta

-Pues se van al Desierto y me traen seis reseñas

La idea de irme a un desierto con la Gaby me volvía loco y la Gaby más. Pero el desierto resultó en otra cosa: el descubrimiento de un mundo nuevo. Cada noche salía o extasiado o muy sacado de onda.

-Qué chingonería, ¿cómo lo hacen?

-Qué mamada, cualquier ocurrencia es arte

Así transcurrían las noches de aquella primavera de 2001. Cada luna me enamoraba más… cuando no de la danza sí de la Gaby.

Pasaron los años y la Gaby nunca cortó con su novio. Pero yo me quedé con la danza.

***

***

Me aplaudieron con fuerza. Me la creí. Después de eso quise zafarme con el pretexto del tiempo pero la moderadora dijo que me quedaba y mucho. Añadí algunos comentarios atropellados sobre el amor, la danza y las mujeres. En ese marco, me pareció buena idea leerles La danza de Ian Kaler y mi sopa de tortilla, artículo que escribí en abril de este año, primavera para no variar: “Anoche fui a la danza y estuvo uff, como cierta sopa de tortilla que alguien me prometió”…

Concluí la lectura, dije gracias y vino la sesión de preguntas y comentarios en las que, creo, nos fue bien. No tanto por recibir flores sino buenas y críticas preguntas: que si los medios influyen en la asistencia, que si no hace falta una crítica especializada, que si tú, que si yo. “En el caso de Crónica Sonora, reviré, también contamos con colaboraciones como las de Juan Izaguirre y Claudia Landavazo”, además de René Córdova, Elizabeth Lozano y Manuel Ballesteros. Más los que vengan.

***

Por la noche volví al coloquio para ver danza. Cuando ingresé al lobby del Foro de Bellas Artes, la chica que daba los boletos me saludó con una pregunta: “¡¿Y la Gaby, pues?!”. Me sacó de ritmo -yo había llegado casi corriendo- y una vez repuesto solté una sonrisa. Enseguida me pasé al Foro, y al cruzar por la puerta, la chica que recibía el boleto y la que te daba el programa de mano me increparon al unísono: “¡¿Y la Gaby?!”. De plano me sonrojé, creo que hasta me agité y en eso aparece mi Pepe Grillo: “Triunfaste”.

Por Benjamín Alonso

Fotografía del autor, en la mesa referida, por Ana Isabel Campillo



Acerca de

Premio Nacional de Periodismo 2007. Director de Crónica Sonora. Contacto: kiktev@gmail.com


'El amor, las mujeres y la danza' tiene 16 comentarios

  1. noviembre 21, 2017 @ 10:28 am juan enrique ramos

    excelente humor! Y la Gaby, pues?

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  2. noviembre 21, 2017 @ 12:23 pm yesua

    Confieso que he caído más de una vez en la trampa, me he visto orillada a observar la danza, acudir al teatro y las artes, guiada por las exquisitas reseñas expuestas en Crónica Sonora y por su dire el Benjamín Alonso

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  3. noviembre 21, 2017 @ 7:27 pm Yaque

    Me gusta mucho leerte Benjamín. No cabe duda que también a través de un escrito se puede bajar de la cabeza al corazón y conectarnos, hasta a los más apáticos e intelectualoides, con aquello que nos inspira y nos hace movernos. Se agradece tu sencillez, tu honestidad, tu creatividad y esa capacidad de expresarte siempre con un toque de humor que vuelve muy amena la lectura. Felicidades! Espero volver a leerte pronto.

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  4. noviembre 21, 2017 @ 9:48 pm Liliana Mendivil

    Me encanta siempre tu trabajo Benja! Deberias venir a Nogalitos y hacer un articulo de no se… algo jajaja como el frío espantoso que hace jajajaja! En hora buena primo!

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  5. noviembre 21, 2017 @ 10:18 pm Juan Izaguirre

    Celebro que hayas participado y escrito acerca de la experiencia en el 1er (SIC) Coloquio de Danza… Tu texto tiene la fluidez recreativa del que percibe y mira para aprender.. y luego compartir. Por cierto, eso de la “crítica especializada” me parece un verdadero desafío. No estoy seguro de que, en las condiciones del contexto local, tenga mucho sentido invocarla, lo cual no significa que sea inútil.

    Te mando un saludo

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    • noviembre 22, 2017 @ 9:31 am Benjamín Alonso

      Me honra tu comentario, Juan.

      Y bueno, de algún modo todos hacemos crítica.

      Saludo afectuoso

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  6. noviembre 22, 2017 @ 9:33 am Omar Navo

    Eso es Antonio, el señor que maneja ese tracto camión en el que se transportan diversos líquidos en cantidades industriales.

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  7. noviembre 23, 2017 @ 11:34 am Beaujolais nouveau

    Gracias por la síntesis de la mesa, muy buena. Gracias a Gaby también.
    los oxxos tienen los miercoles promos de chocolates carlos V 2×1 y milky way creo que tambien los kit kat,
    me encantan los chocolates y la danza y las mujeres y lo que logran en mi alma al ver volar sus cuerpos arriba del escenario o en un listón que pende del cielo.
    enhorabuena benji

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    • noviembre 23, 2017 @ 12:45 pm Benjamín Alonso

      jajaja qué buen comentario, Beau… eso.

      tomo nota de las especiales en la tienda de las dos equis y sobre todo de tu pluma, la cual araña su primera colaboración en CS. es cuestión de que te apliques y lo sabes 😉

      un abrazo

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