No, no es el África subsahariana o las favelas de Río de Janeiro, pero para allá vamos…

¡Muchas gracias, prianistas o transformistas!


Hermosillo, Sonora.-

Los Olivos es una colonia popular ubicada al sur de Hermosillo, colinda con Palo Verde Indeur, Adolfo López Mateos, Villa Hermosa, Arcoíris, Las Peredas y Alcatraces. En ella se realiza uno de los tianguis más grandes de la ciudad y miles de personas la visitan para vender o adquirir productos de segunda mano y nuevos. Por desgracia, a pesar de todo esto nos sentimos “los olvidados”, como se dice popularmente entre los que vivimos en esta colonia: los olvidados del sistema económico explotador y los olvidados de todos los gobiernos, en especial del municipal, sea del partido que sea. Si nos preguntan “¿En dónde vives?” la respuesta será: “En Los Olvidos”.

Arroyo o basurero en Los Olivos

En esta colonia, distintos gobiernos locales han realizado proyectos sociales que requirieron un fuerte gasto en infraestructura. En su momento nos sentimos motivados, pero eso duró un corto tiempo porque cada nueva administración llega con su colosal infraestructura, misma que es abandonada por la siguiente, dando lugar a lo que en México se conoce como “elefantes blancos”. Quienes se hayan llenado los bolsillos al momento de su construcción son los verdaderos beneficiados, pues una obra verdaderamente social es es aquella que brinda el servicio no solamente por tres o cinco años, sino a lo largo de trienios y sexenios, para las nuevas y futuras generaciones.

Joven vecina de Los Olivos a espaldas de la guardería «Promesa»

Empecemos por el  Centro Integral de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de la Mujer. Fue un lugar que brindó apoyo a las mujeres víctimas de violencia con terapia psicológica, asesoría jurídica, pláticas de orientación, además de otras actividades en relación al cuidado de la familia y el desarrollo personal de las mujeres. Hoy se encuentra vandalizado y saqueado, y las viejas y las nuevas víctimas de violencia, las que antes acudían a sus pláticas, han sido olvidadas. Ni vestigios quedan de la administración que en algún momento funcionó en el centro; ni por la feria volvieron. En algún momento las vecinas quisimos rescatar el centro y lo único que hicieron las autoridades fue aventarse la bolita hasta que la titular de la Dirección General de Atención a la Mujer nos dejó en visto. Karem Valles Sampedro se llama y ahora es directora de algo en el gobierno estatal de Durazo.

Mujer y niña caminan frente a las ruinas del centro de atención a mujeres

Otro de los proyectos olvidados por los gobiernos de Maloro, Célida López y, hasta hoy al menos, el de Antonio Astiazarán, es la estancia infantil Promesa Olivos, que está a unos pasos del centro para las mujeres y que al igual que éste nadie lo ha cuidado, simplemente se cerró y se dejó caer con el pretexto de la pandemia:

Otro inmueble abandonado al interior del Centro Hábitat de la colonia Los Olivos es el conjunto de salones desocupados, algunos sin terminar y otros en franco deterioro por la falta de mantenimiento. A pesar de que el Hábitat funciona (sin mucha difusión de sus actividades, por cierto), los salones a los que me refiero se encuentran lejos del conjunto de salones en donde se brindan los talleres, y aunque no han sido saqueados del todo sí han sido vandalizados y su deterioro va en aumento:

Continuando con el recorrido de los elefantes blancos en la colonia Los Olivos, nos encontramos con una caseta de vigilancia de la Policía Municipal ubicada en las calles Azalea y Magnolia. Frente a ella se encuentra una rampa de patinaje que es punto de reunión para las y los jóvenes que practican deporte con escúter, patines o bicicleta. Este pequeño inmueble podría funcionar como biblioteca o centro informativo para prevenir adicciones y embarazos en la adolescencia. Sin embargo, se encuentra en total abandono; de hecho la acaban de invadir y mejor le tomé foto de lejos:

Como se puede observar, es innegable el deterioro de estos inmuebles que han quedado olvidados y a merced de la rapiña de personas sin hogar, generalmente adictos al cristal u otras sustancias, o de personas aprovechadas que saquean las propiedades que no son de nadie, en este caso edificios que son de la ciudadanía pero a la vez de nadie. Claro que en su momento, cuando comenzaron a funcionar, estuvieron a cargo de personas, pero personas que que solamente buscaban su beneficio, un hueso que roer, ajenos a nuestra colonia.

Parece que estos edificios fueron construidos para fracasar, sin involucrar en su administración a algún vecino que se hiciera cargo de de ellos. Por lo tanto, somos ajenos. Pienso que podría existir una forma distinta de llevar desarrollo social a las colonias de escasos recursos, proyectos que involucren a los ciudadanos de tal forma que seamos nosotros mismos quienes cuidemos que todo se haga de la mejor manera.  

Como vecina de Los Olivos, cada vez que paso por estos inmuebles abandonados pienso en lo bonito que sería que todos estos espacios siguieran siendo funcionales y de beneficio. Da tristeza ver cómo los espacios se vandalizan, se saquean y nadie se hace responsable. Por lo visto, con la construcción de estas obras públicas lo que se logró se logró y lo que se robó se robó… Mientras tanto, las y los ciudadanos de las colonias populares y de escasos recursos como Los Olivos, Palo Verde Indeur, Arcoíris, Adolfo López Mateos, Las Peredas, Alcatraces, Y Griega, Adolfo de la Huerta y Villa Hermosa, nos quedamos sin los servicios de estos centros públicos y de desarrollo social.

Texto de Reyna Rivas Zapata

La autora retratada por Regin R. al interior de lo que fue la guardería Promesa

Fotografías realizadas el 9 de febrero y ayer 28 de febrero de 2022 (ver marcas de agua [«SHOT ON REDMI 9», etcétera]) por Reyna Rivas Zapata

Fotografías sin marca de agua, realizadas antier 27 de febrero por Benjamín Alonso Rascón

Anverso y reverso de las ruinas del centro de atención a las mujeres en Los Olivos

Sobre el autor

Vecina de Los Olivos, promotora de la lectura y ama de casa.

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