La última verdad del boxeo: Gennady Golovkin


Hablar de una serenidad correspondiente al silente frío ruso, una constitución física tan resistente como mármol extraído de una enorme pirámide cubierta de hielo, y un corazón amamantado en sabios pechos orientales que lanzan jabs y cruzados de derecha como patadas de caballo, es tratar de presentarles algunas de las cualidades de un espíritu libre (kazajo) el cual se comporta como un leopardo de las nieves.

Si en algún momento de la historia a Jacques Dominique Wilkins se le comparó por su fantástica manera de retar la gravedad con el fenómeno de nombre Michael Jeffrey Jordan; y si los jueces del fútbol consideran a Diego Armando Maradona el equivalente a Edson Arantes do Nascimento en muchas partes del mundo; y si Muhammad Ali ha sido catalogado por arriba de Rocco Francis Marchegiano, alias Rocky Marciano, y de Joe Louis, “el Bombardero de Detroit”, a pesar de que el italo-estadounidense se retiró invicto con un record de 49 peleas y 43 nocauts, y de que Louis logró la hazaña de reinar la división de los pesos completos por once años y ocho meses que pocos recuerdan…

En el siglo XXI hablar de los pesos medios, y del boxeo en general, es hacer referencia al último monstruo de este deporte, al cual sus padres llamaron Gennady Gennadievich Golovkin, un campeón tan real como el hambre y la sed, digno de compararse con cualquiera de los muertos y los vivos antes mencionados. Un monarca cuyo nombre, a pesar de cualquier futuro que pudieran alterar los empresarios o mercenarios del boxeo, tendrá que ser escrito con enormes letras en la biblia del boxeo.

Todo esto lo respalda su historial amateur de 350 combates, de los cuales ganó 345 y solo perdió 5 por puntos (decisión), cosechando dos campeonatos mundiales, un campeonato en los juegos asiáticos en Corea del Sur y una medalla de plata en peso mediano en los juegos Olímpicos de Atenas 2004. Su record profesional de 37 peleas, 33 nocauts y cero derrotas lo convierte en el campeón más contundente en la historia de los medianos, e incluso por encima de Mike Tyson, uno de los pesos completos que ha usado más el cloroformo sobre el cuadrilátero.

Su odisea en el profesionalismo inició el 6 de mayo de 2006 y se coronó como campeón del mundo el 14 de agosto de 2010 en Panamá, ante Miltón Nuñez, en el primer round. Actualmente es poseedor de cuatro títulos mundiales (CMB, FIB, AMB, CIB) que lo acreditan como súper campeón de las 161 lb o 73.03 kg.

Con cerca de once años de carrera profesional, el pródigo rusocoreano y políglota nacido en Kazajistán el 7 de abril de 1982 es un ejemplo concreto de que el honor, la disciplina, la perseverancia, el respeto y la meritocracia aún existen.

Es cierto que ha habido una tendencia general de las leyes de la mercadotecnia a manipular la percepción de las masas a través de las fantasías de campeones de confeti esculpidos por televisoras (Saúl Canelo Álvarez), y otros que heredan la categoría de campeones por la grandeza de sus padres (Julio Cesar Chávez Jr.), sin olvidar el apadrinamiento de los mercenarios del boxeo que los protegen de la exposición a boxeadores reales, han hecho de este deporte algo que dista mucho de la realidad.

Sin embargo, como en el pasar del tiempo la verdad siempre supera la mentira, aún en el mundo de los ciegos, el deporte de las narices chatas y las orejas de coliflor seguirá siendo una senda de los pobres más audaces que sueñan con aplastar la miseria usando sus almas y puños de guerreros. Este el caso de GGG, un atleta diseñado y destinado para combatir en cualquier época en contra de quien sea, un pugilista a la altura de Sugar Ray Leonard, Thomas Hearns, Roberto Durán y Marvin “El Maravilloso” Hagler: los 4 Fantásticos de los años ochenta.

Estoy casi seguro que si las máquinas del tiempo existieran, el único de esta era con la potencia, resistencia, valentía e inteligencia necesarias para poder o dar una batalla de primera a cualquiera de estos cuatro fenómenos de los pesos medios, ese sería Gennady Golovkin.

Aunque por su última actuación no me atrevo a descartar a Daniel Jacobs (El hombre del milagro), campeón invitado sorpresivamente a pelear contra el cáncer y después de 19 meses de un tortuoso combate sobre las tumbas regresó, literalmente del panteón, para consagrar su carrera al terminar de pie, luego de doce asaltos, precisamente frente al monstruo de las tres G que ha logrado exiliar de su mente la palabra derrota.

Siguiendo con la imaginación, de los mexicanos con más posibilidades de hacer una espectacular pelea ante Golovkin solo conozco a dos: uno es Marcos Geraldo, de Guaymas, Sonora, el mejor peso medio de la historia del boxeo mexicano; y el otro es Eduardo Ayala, de El Caro, Huatabampo, Sonora, un peleador de una quijada, valentía y resistencia de otro planeta. Pero como las máquinas del tiempo no existen, no se puede traer a Marcos, ni a Eduardo a nuestro 2017, solo quedan las fantasías de un Saúl Álvarez o las de un Chávez Jr.

Lo mejor para el Canelo, el Jr. y los empresarios que se hinchan sus bolsas con ellos, es que continúen con sus planes en la dimensión que les corresponde, que sigan esperando la ayuda de Cronos para que Golovkin envejezca, se lesione o sea vencido por el sistema económico que también ha logrado tirar a la lona. Y si en este día hubiera un Oscar De La Hoya, un Bob Arum o un Don King organizando funciones de box fuera del Sistema Solar, el terrícola que nos representaría sería sin duda el letal señor de las tres G.

Sean peras, manzanas o pitahayas, el boxeo seguirá siendo un fenómeno social que aparte de llevar al límite las habilidades fisicoatléticas y psicológicas de los deportistas, seguirá poniendo en contexto las desigualdades sociales y la propensión a la guerra que caracteriza a la especie humana. Y un pueblo con una enorme incertidumbre sobre la adquisición del pan seguirá entretenido por la locura siempre respetada de valientes gladiadores que aún creen en el honor.

Por Francisco Escalante Tellez



Acerca de

Francisco Escalante Téllez es psicólogo y narrador. Originario de Huatabampo (1976) con residencia en Hermosillo desde 1998. Terapias: franescalantte@gmail.com


'La última verdad del boxeo: Gennady Golovkin' tiene 3 comentarios

  1. marzo 29, 2017 @ 1:34 pm Luis Alvarez

    Excelente artículo sobre el boxeo actual y su máxima figura… Ahora bien, polemicemos un poco. La poca calidad de oposición que ha enfrentado Golovkin a lo largo de sus siete-ocho años como campeón no le restan méritos para ser el mejor libra por libra del mundo aun en tiempos cuando Floyd Mayweather (cuyo caso merece debate aparte por las aristas de su comercial y exitosa carrera) no se había retirado. En especial creo que la injusta derrota de Chocolatito González en la misma función, le otorga ser a Golovkin la última verdad del boxeo; pero en tanto la derrota de González fue formal (avalada por los jueces) mas no cierta, pongo en el mismo nivel de calidad, trayectoria y capacidades a ambos. Por supuesto que los pesos medios llaman más la atención que los super mosca o gallo junior a los que pertenece el Chocolatito nicaraguense. Manny Pacquiao inició su racha de campeonatos mundiales en los pesos mosca y es increíble que alguien haya llegado hasta el campeonato mundial welter como lo hizo él aun pasando por encima de nombres como Morales, Barrera, Márquez, entre muchos otros. Yo también colocó a Golovkin entre los grandes pesos medios de todos los tiempos, pero desafortunadamente para él, su carrera adolece de esas guerras como las que mencionaste entre Tommy Hearns, Ray Leonard, Roberto Durán y Marvin Hagler y cabe agregar que si el guaymense Marcos Geraldo hubiera derrotado a alguno de ellos y o9btenido el título mundial hubiera sido considerado el quintio equivalente de esos cuatro fantásticos. Pero no lo hizo, perdió contra todos. Lo mismo que John La Bestia Mugabi, retador formidable de esos tiempos.
    Tal vez lo único que quiero decir es que el más grande campeón mediano (y welter) de todos los tiempos se llamó Sugar Ray Robinson, que ganó más de 250 peleas y al que no se menciona en el artículo y que hubo otros grandes como Jake Lamotta. Y que dada la carrera que ha tenido, los logros alcanzado, la indiscutible categoría y ese carácter indómito de enfrentar a todos de la misma agresiva y superior manera, Gennady Golovkin apenas a alcanzado las alturas y la categoría de muchos otros como Julio César Chávez, Felix Tito Trinidad, Evander Holyfield, Juan Manuel Márquez, Wilfredo Gómez, Alexis Arguello, Marco Antonio Barrera, Erik Morales, Manny Pacquiao, Oscar De La Hoya, Roy Jones Junior, Bernard Hopkins… y su carrera se encuentra muy por debajo de las grandes leyendas del boxeo mundial y de los cuatro maravillosos medianos de los años ochentas y que pelearon todos contra todos… serie de peleas que acabó con la peor de ellas, porque nunca se sabrá qué pasó con Marvin Hagler el 06 de abril de 1987 cuando enfrentó a Sugar Ray Leonard y extrañamente peleó como si tuviera entumisdos los brazos, contrario a su naturaleza… Tal vez no es culpa de Golovkin que su carera vaya a ser perfectamente olvidable, tal vez es culpa de la crisis de los pesos medianos, que no abunda en talento, igual que los pesos completos, que por años la gente ya no sabe quien es el campeón, por falta de estrellas norteamericanas o latinoamericanas en en esos pesos. Aquí una lista de peleadores que hubieran llenado arenas y hubieran significado un evento boxístico grandioso enfrentando a Genaddy Golovkin: Michael Nunn, campeón mundial invicto de peso mediano en los años noventas… Roy Jones Jr. James Toney, Mike McCallum, Jermain Taylor, Julian Jackson, Chris Eubank Sr. Nigel Benn, Steve Collins, Gerald McClelland, todos ellos hubieran representado mayores amenazas que el welter inflado Kell Brook y esa amenaza de velocidad y sorpresa que casi lo derrota desde el anonimato llamado Daniel Jacobs… nunca importa si un boxeador pierde o no pierde… al final todos pierden… incluso Floyd Mayweather alguna vez perdió con José Luis Castillo… y si no perdió no importa… Mayweateher historicamente no es más que Pernell Withaker ni que Sugar Ray Leonard y ni siquiera que Oscar De La Hoya, perfectamentre olvidables… lo que sí verdaderamente importa son sus grandes peleas, sean victorias o derrotas… y Golovkin escasamente las tiene. Necesita al Canelo definitivamente, porque en estos momentos NO HAY MAS… Cotto no es competencia, Andre Ward es un fraude… Charlo está verde… Golovkin, en su nivel, está más solo que el conejo de la luna, pobre de él. Puede hacer doce defensas más y ganarlas todas por nocaut los próximos tres años… pero faltará nivel de competencia. PERDON POR TODO ESTO. LA VERDAD ES QUE TODO LO QUE USTED DICE, EN TODO TIENE ABSOLUTAMENTE LA RAZON. Y ES MUY INTERESANTE LO QUE ESCRIBE.

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    • marzo 30, 2017 @ 4:50 pm Francisco Escalante

      Estoy de acuerdo!.
      Las dictaduras de las memorias inolvidables de la infancia y adolescencia me llevaron de inmediato a escuchar las voces de Don Antonio Andere y Sony Alarcón describiendo asombrados el reino y las hazañas de los cuatro fantásticos.
      Sin duda alguna, debí haberle echado más gasolina a la máquina del tiempo, no cité a importantes figuras del boxeo del siglo pasado.
      Unas disculpas para el recuerdo de la Bestia Mugabi que también fue protagonista de esta época y para Roy Jones, Julian Jackson, Crhris Eubank Sr., Nigel Benn, Gerald McClelland y otros monarcas que también hicieron de las suyas en los noventas.
      El pecado más grave que cometí fue no haber regresado a los 40s y 50s para resucitar a Sugar Ray Robinson el mejor boxeador de la historia según los medios más importantes y a uno de sus legendarios vencedores Jake LaMotta.
      Con el viejo baúl de la historia abierto también pensé en la figura de Carlos Monzón, pues siete años sentado en el trono de los medios no es cualquier cosa.
      Muchas gracias por traerlos a contexto!.
      En lo que respecta al Chocolate coincido con usted, ya que González también es una verdad del boxeo valiente e inteligente, un monstruo de los pesos chicos al cual no se le ha hecho justicia ni en los sueldos, ni en el cuadrilátero, como ya se pudo apreciar en su última pelea.
      Para desgracia de los pesos chicos, el tonelaje y la dimensión de las estructuras de los pugilistas si tiene una relación con la preferencia o percepción que tiene la afición con respecto a las divisiones grandes sobre las divisiones chicas.
      Esta diferencia la podemos observar concretamente en las bolsas y en la popularidad que puede desarrollar un campeón.
      Volviendo a Golovkin:
      Debido a que el boxeo no está exento de la corrupción y que sufre de una crisis de credibilidad a nivel mundial, describo la figura de Golovkin con la intención de poner sobre la mesa (la Realidad vs la Fantasía) el concepto de campeón verdadero y de campeón hijo de la mercadotecnia.
      Me enfoque en los pesos medios por la razón de que ya está sobre la estufa el carnaval de boxeo mexicano (Canelo vs Chavez Jr.) y para recordarle respetuosamente a la afición que el mejor boxeador de la división en la que pelearan nuestros compatriotas es Gennady Golovkin. (Porque en realidad van a pelear en medio, no en superwelter)
      Esa estrella (GGG) solitaria como usted lo menciona, que posiblemente añora un contexto como el de los cuarentas, cincuentas, ochentas o quizás noventas donde las estrellas compartían el cielo del boxeo con otras estrellas.
      Porque es precisamente en la lucha de estrellas contra estrellas donde se proyecta la luminosidad o la calidad de los campeones, independientemente de quién gane o quién pierda.
      Muchas gracias por su interesante comentario!.

      Atte. Francisco Escalante

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      • octubre 3, 2018 @ 8:41 pm EDUARDO FUENTES

        estoy de acuerdo , quizas tansportando a GGG a esa epoca de los 4 fantasticos seria un ambiente competitivo , en esta epoca estan reinando los billetes verdes , la era de la mercadotecnia de mayweater , paquiao , canelo , chavez jr , esta era que solo hace perder credibilidad al boxeo , estos mercenarios que como lo dijo un gran boxeador que no recuerdo su nombre ,,ya no son boxeadores son empresarios o negociantes ….lo rescatable del box es mucho aun mas fuerte …en esta epoca el box sigue latiendo gracias a guerreros que aun dejan su alma y corazon en el ring …gracias a ellos aun creo en el box …siri salido , chocolatito , bandido vargas , gallito estrada , ruvingsai , crawgford , y muchos mas que se me olvidan …aun GGG inlcuido que no tarda creo yo en entrar al circo del boxeo actuado por unos billetes …saludos !

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