Política energética: un enfoque ambientalista


Desde hace varias décadas los medioambientalistas están advirtiéndonos del cambio climático. De acuerdo a Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) las temperaturas han estado incrementándose gradualmente desde la era preindustrial. La NOAA afirma también que el calor adicional está conduciendo a temperaturas extremas reduciéndose la cubierta de nieve y de hielo en los polos, e intensificando las precipitaciones pluviales en algunos lugares y condiciones desérticas en otros. 

Por otro lado, en los últimos 25 años estamos viviendo un aumento en el promedio de huracanes respecto del período previo, así también de inundaciones. Ahora sumar la presencia de tormentas invernales mucho más al sur de lo usual en Norteamérica y de mucha mayor intensidad. 

Tampoco resulta fácil hacer una relación directa causa-efecto. Viene a nuestra mente el Sr. Al Gore, quien, al término de su período como vicepresidente en la Casa Blanca en tiempos de Bill Clinton, y de perder la presidencia en el año 2000 frente a George Bush, tomó como bandera el ambientalismo y posiblemente sea mejor recordado por ello. Su libro: “Una verdad incómoda: La crisis planetaria del calentamiento global y cómo afrontarla” para algunos fue una exageración y un discurso que creaba temor entre la población, con predicciones no comprobadas del todo científicamente, pero que alertaron sobre la posibilidad de ocurrencia de clima extremo. Dichos fenómenos en última instancia han tenido otras explicaciones, como el aumento multi-decadal en la circulación termohalina del Océano Atlántico (THC) que es conducida por variaciones de la salinidad. Estos cambios multi-decenales atlánticos también se han llamado la oscilación atlántica multi-decadal (AMO). Estos aumentos no son un resultado directo de las temperaturas superficiales o de aumentos globales del CO2, señalaban sus defensores.

Esta semana, el económicamente poderoso estado de Texas en USA, así también los estados de Tamaulipas, Nuevo León, y Coahuila en México, se vieron afectados con fríos extremos antes nunca vistos. El sistema de producción y suministro de energía eléctrica falló, esto debido a la falta del insumo, del Gas Natural que es importado desde Texas. Fue anunciado a través de su gobernador que no se exportaría gas fuera de su estado para privilegiar sus propias necesidades. Este argumento es muy poderoso para justificar las inversiones en energías “sucias” que ya se hacían por parte de la secretaría de energía (SENER) en México. Sin embargo, debe analizarse con mucho detenimiento las consecuencias de dichas acciones vistas en un contexto globalizado y de salud pública. Este último factor, como se ha observado durante la pandemia por Covid19, ha sido elemento clave en la mortalidad, especialmente en nuestro país. 

Dejando a un lado posiciones políticas encontradas para concentrarnos en el tema ambiental, México sigue utilizando y promoviendo las energías fósiles como la construcción de una nueva refinería y remodelación y equipamiento de las que ya se contaban. El presidente, en su mañanera (18.02.21) a la 1:02 hr del video anexo, informó también estaban recibiendo mantenimiento las plantas en desuso de CFE que utilizan combustóleo y carbón para generar energía eléctrica. Cabe señalar que en décadas pasadas las plantas de ciclo combinado para producción de electricidad cambiaron de usar combustóleo a Gas Natural para reducir las emisiones a la atmósfera de acuerdo a protocolos internacionales. De nueva cuenta estaríamos regresando al uso de derivados del petróleo altamente contaminantes en pro de una incipiente autonomía energética. En este momento parecería ser la solución ante la situación de emergencia que está ocurriendo, pero las contribuciones al calentamiento global se exacerbarían con la emisión de más gases de efecto invernadero a mediano plazo. 

Lo mismo sucedió con los norteamericanos en la “era Trump” que recién terminó. Administración que con el propósito de reactivar la economía de su país y generar empleos reabrió su economía al uso de carbón mineral, así también al proceso de “fracking” para la producción de petróleo. Estos también buscaban la independencia energética de su país. Por lo anterior se retiraron del acuerdo de París, al cual el presidente Biden dio la orden ejecutiva de regresar en días pasados. Un período de retroceso que debe revertirse con acciones más significativas.  

Se entiende que el gobierno mexicano desea total independencia del suministro de energéticos del extranjero y materia energética en lo general. Que México puede y debe refinar los combustibles a partir del crudo que se extrae de sus pozos petroleros del SE, y no exportarlo en crudo para luego comprarlo refinado como gasolinas y petroquímicos. Pero sucede que la producción de barriles diaria y reserva probadas ya no son lo que fueron hace 30 años, ni de lejos. Amén de la volubilidad en los precios. El precio del barril de petróleo en años recientes alcanzó su mínimo histórico. Evidentemente es una mala inversión en términos económicos por lo escaso del recurso natural. Pero más preocupante es aun en términos ambientales. Habría que repensar si de verdad conviene continuar por el camino de los combustibles fósiles. Estos generan CO2 que va a la atmósfera donde es distribuido y captado por los océanos produciendo una acidificación del mismo y enfermedades en corales como el “Bleaching” blanqueamiento y destrucción de los mismos, entre otras cosas.

El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero. Desde la era preindustrial, cuando los niveles de CO2 eran de 228 partes por millón (o ppm), las concentraciones promedio alcanzaron en 2018 un nivel de 407,8 ppm. China y Estados Unidos son los principales generadores de CO2 a la atmósfera por sus procesos industriales. En otro orden de magnitud también lo son México y Brasil, los dos principales países latinoamericanos cuya industria contamina. Dentro del acuerdo de París que firmó Mexico se comprometió a reducir en un 22% sus emisiones de CO2 para 2030 (BBC)

 

Países europeos, como Noruega, han cambiado su parque vehicular de motores de combustión interna a eléctricos en su mayor parte. Las grandes automotrices estadounidenses como GM o Ford, durante mucho tiempo reacias al cambio del carburante, o quizás en acuerdo con los industriales petroleros, después de 100 años de uso de combustibles fósiles estarían proyectando hacer el cambio a motores eléctricos en los próximos 10 años. Reconocer lo han estado haciendo con la introducción de sus motores híbridos (“Flex fuel”) los cuales utilizan gasolinas fósiles mezcladas con biocombustibles en distintos porcentajes cuando hay disponibilidad de estos. También de combustión interna apoyada con un motor eléctrico más recientemente. Más, sin embargo, es poco el avance en relación a los países europeos que han puesto fechas límites próximas para un cambio significativo en la industria automotriz respecto al petróleo como insumo. 

México, pese a recibir motores híbridos a través de los distribuidores automotrices, no ha hecho uso apropiado de los mismos a falta de producción de biocombustibles, tales como: el bioetanol elaborado en base a alcohol de caña o soja, o de biodiesel en base a compuestos lipídicos de microalgas, por ejemplo, para ser utilizados únicamente en su tradicional y conocida modalidad a gasolina o diésel (fósiles).     

La industria del petróleo por casi 100 años ha sido pilar de la economía mexicana. Esta fue expropiada en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas. Una vez que las fuentes de petróleo están agotándose –irreversiblemente- ya que son producto del tiempo es escala geológica. De que la tendencia mundial es la producción de energías limpias como la eólica, solar, turbinas marinas, etc. México debería ir ganando terreno es esa materia. Buscando quizás la forma de allegarse de dichas inversiones con la rectoría del estado. De hecho, algunas inversiones en parques solares ya existen en el país, mismas que se mantienen en “stand by” hasta donde entendemos, y algunas operando como la segunda planta solar más grande del mundo ubicada en Puerto Libertad, Sonora. En su defecto, que el mismo estado se encargue de crearlas, así como construyen y mantienen las plantas de extracción de crudo a través de PEMEX y las viejas plantas de la CFE con tecnologías obsoletas a base de carbón y combustóleo. 

Lo cierto es que al igual que algunos países europeos, deberíamos percatarnos de las afectaciones a la climatología mundial. Utilizar los combustibles fósiles es un “boomerang” (arma usada en Australia por sus aborígenes, misma que tras ser lanzada, si no impacta en el objetivo, regresa a su punto de origen debido a su perfil aerodinámico y forma de lanzamiento especiales) el cual nos golpearía al regresar a nuestras manos, o dicho coloquialmente, es como “escupir para arriba”.

Por Martín I. Bustillo-Ruíz

Fuentes

https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-global-temperature#:~:text=According%20to%20the%20NOAA%202019,more%20than%20twice%20as%20great.

https://www.tiempo.com/ram/3807/estn-los-altos-niveles-de-co2-y-el-aumento-en-huracanes-mayores-del-atlntico-desde-1995-relacionados/

https://www.forbes.com.mx/economia-mexico-reservas-probadas-petroleo-gas-anos/

https://www.milenio.com/opinion/bjorn-lomborg/columna-bjorn-lomborg/otra-mentira-incomoda-del-ex-vicepresidente-al-gore

https://www.lavanguardia.com/natural/cambio-climatico/20191204/472038796221/cumbre-del-clima-cop25-carbon-proyect.html#foto-3

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50811389

https://www.revistaautocrash.com/que-combustibles-fosiles-generan-menos-concentracion-de-emisiones-contaminates/

https://oceanservice.noaa.gov/facts/coralreef-climate.html

https://www.milenio.com/negocios/biodiesel-a-la-espera-de-brillar-en-mexico

https://www.youtube.com/watch?v=5JUwVvy_Bsk

https://www.ecologistasenaccion.org/16233/2-emisiones-de-co2-de-los-vehiculos-convencionales-e-hibridos/



Acerca de

Maestro en Ciencias de Hermosillo que vive y trabaja en Bahía Kino


'Política energética: un enfoque ambientalista' has no comments

Sé el primero en comentar!

Quieres compartir tus ideas?

Tu email no será publicado

Crónica Sonora