Durazo, MORENA y la elección del 21


El proceso electoral que está en marcha ya, no solo tiene que ver con la persona que vaya a gobernar el estado de Sonora en el período 2021-2027, sino con los programas y políticas públicas que pondrá en marcha para impulsar al estado y a su sociedad a una nueva etapa de su vida.

El gobierno que sale deja pendientes inocultables que habrá que analizar en detalle en materia de desarrollo social,  educación, tecnología y cultura, así como en infraestructura y diversificación económica.

Se requiere un esfuerzo de reflexión pública para hacer un balance realista con el fin de observar cómo se encuentra el estado y hacia dónde deberíamos de caminar como sociedad.

En lo político-electoral, Sonora se encuentra en la antesala de una nueva alternancia de partido político en el gobierno. Para nadie es un secreto que el partido MORENA gobierna la mayoría de los municipio de Sonora y que tiene una fuerte presencia en la Cámara de Diputados local y federal, lo que lo deja el borde mismo de un inminente triunfo electoral que lo lleve al poder estatal.

El papel de los gobernantes y legisladores de MORENA en Sonora tiene déficts indudables, pero hasta la fecha no se ha hecho un balance serio sobre sus aciertos y errores. ¿En qué medida han mejorado los municipios gobernados por MORENA? Eso es algo que se debe estudiar.

Mucho de lo que han hecho o dejado de hacer los gobernantes de MORENA se debe, en buena medida, a la forma en que se conformaron las candidaturas de dicho partido. MORENA es todavía una amplia coalición política diversa que converge, más o menos, en la Cuarta Transformación que encabeza el presidente López Obrador.

Es evidente que la entrada de MORENA al poder creó una alteración importante en la forma de hacer gobierno, en la forma de hacer política en Sonora. No todo ha cambiado, por supuesto, porque los cambios que se impulsan apenas llevan dos años.

Solo para poner un ejemplo que nos puede ayudar a comprender el fenómeno al que nos referimos. El ayuntamiento de Hermosillo ha sido gobernado continuamente durante 15 años por alcaldes emanados del Partido Acción Nacional, por lo que su fisonomía actual tiene mucho de malo y de bueno por lo que hicieron sus gobernantes en ese tiempo.

Si los gobernados quieren continuar con el partido MORENA  en el poder, votarán nuevamente por él pero ya no de la misma forma en que lo hicieron en 2018.

Si el candidato al gobierno del estado por MORENA es Alfonso Durazo, tendrá la compleja tarea de mantener el ánimo social que llevó a su partido al poder, convenciendo de que tiene el mejor programa y que representan la mejor alternativa para nuestro estado. Y, sobre todo, que es capaz de llevar a cabo la 4T en Sonora.

Sería un cambio en el poder, pues Sonora no ha sido gobernado por un partido de izquierda, aunque la definición no es precisa ya que en dicho partido no hay una mayoría de izquierda. 

Más bien es un partido democrático de marcada orientación social que lucha porque el Estado mexicano no sirva a minorías políticas o económicas privilegiadas, sino que impulsa un desarrollo económico y social equilibrado, que brinde oportunidades a los sectores de la sociedad mexicana que más se han empobrecido en los últimos 30 años de aplicación de la política económica neoliberal.

Fortalecer a esos sectores de la sociedad sonorense (y mexicana en general), puede detonar un nuevo y mejor crecimiento económico ya no basado en expoliar hasta la médula a los trabajadores y a las familias que buscan el sustento diario y un techo donde vivir dignamente.

Hacer lo contario lleva a un drástico deterioro de la sociedad y a una rampante violencia y delincuencia, entre otras patologías sociales. Eso ya lo estamos viviendo dolorosamente. 

Se rompió el tejido social que sustentaba a nuestra sociedad. Tenemos que reconstruirlo sobre bases nuevas.

¿Podrá hacerlo MORENA, con Alfonso Durazo a la cabeza?

La sociedad sonorense ha vivido grandes desilusiones en materia política, esperemos que ahora sea distinto.

Por su parte, el PRI, se encuentra dividido, desanimado, desarticulado y disminuido por el impacto de los niveles de corrupción y privilegios a los que llegaron algunos de sus gobernantes y funcionarios, los cuales han salido a la luz pública. 

El PRI busca ahora cobijarse en Ernesto“El borrego”Gándara para alcanar su salvación, un hombre al que en anteriores ocasiones sacrificaron por el llamado “dedazo” y la consigna. 

Ahora dicen que “ya no será cómo antes”, pero no se dan cuenta que ahora es demasiado tarde.

Ni en coalición electoral PRI-PAN podrán triunfar, por una sola razón: la gente ya los conoce. Y, en esta ocasión, no les darán una nueva oportunidad.

Como dice la canción: “es demasiado tarde”.

Lo bueno y lo malo que hizo y no hizo el gobierno de Claudia Pavlovich gravitará, se quiera o no, sobre Ernesto Gándara.

Para tener posibilidades de competir, Gándara tendría que dar fuertes sacudidas al PRI e, incluso, al gobierno, lo que parece muy difícil de llevar a cabo.

Atrapado en esa maraña, fuertemente tejida, Gándara se enfrenta no solo a MORENA sino a los intereses dominantes en su propio partido.

*Este artículo fue redactado días antes de conocerse la renuncia de Ernesto Gándara al PRI.

Por Héctor Apolinar



Acerca de

Nació en Ciudad Obregón. Periodista, escritor, exfuncionario público y exactivista. Ha ocupado diversos cargos: Director general de Educación Media Superior y Superior de la Secretaría de Educación y Cultura (Sonora), Coordinador de los campus La Paz y Los Cabos, Baja California, de la Universidad de Tijuana. Excolaborador de Lupa Ciudadana, Letras Libres, VanguardiaInfo.com y Dossier Político.


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