De La Condesa a Puerta Real. La mirada de una artista chilanga en el desierto.


María Elena Reverte conoció al amor de su vida en la frondosa, ruidosa y dinámica Ciudad de México. Pero el amor de su vida era y es originario del desierto sonorense, lugar al que habría de regresar tarde que temprano como se lo advirtió la noche que las mariposas en el estómago se convirtieron en algo más. Ella aceptó y ella sonrió.

 

Pasaron los años, vinieron visitas de una o dos semanas a Hermosillo y María Elena confirmó su decisión. Buscaron casa en la ciudad para ejercer su crédito hipotecario y la defeña quedó satisfecha con la elección: una bella residencia en Campo Grande, fraccionamiento clasemediero de esta desnaranjanda ciudad.

 

Sin embargo una serie de circunstancias institucionales (crédito) y personales (cirugía) complotaron contra María y compañía. Tuvieron que elegir otra casa en otro sector de la ciudad y lo hicieron a través de llamadas telefónicas y vistazos en internet. Pero nada como vivir los lugares.

 

Llegó el momento de emigrar. De La Condesa en Ciudad de México a Puerta Real en Hermosillo. El cambió fue brutal. Del paisaje exuberante al árido horizonte. De los árboles como saludo matinal al cerco de púas tipo Guantánamo. De los verdes a los blancos. Del follaje sepia al negro rotoplas. “Me sentí en una cárcel”,  confiesa apenas iniciar la charla.

 

Tengamos en cuenta, además, que María es especialmente sensible a las imágenes. No por nada es una artista visual egresada del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Este reportero y editor (también director) recuerda que Reverte le habló con fruición de ese paisaje atiborrado de rotoplases la vez que pactaron su colaboración para Crónica Sonora (“quiero dar a conocer mi trabajo en Crónica”). Ahora sentados a la mesa me explica rotunda: “El rotoplas negro es muy pesado a la vista: te jala, te jala, te jala”.

 

Sin embargo, a dos años de su llegada María Elena ha sido tocada por el síndrome del desierto (del qué hago aquí al ya me gustó): “Ahora ya le encuentro el sabor a Puerta Real”. Quizá más adelante contemplemos ese sabor que María ha descubierto en este punto del planeta. Por ahora lo que tenemos son las imágenes que testimonian ese interior fracturado. La uniformidad y el miedo, entre otras sensaciones, pueden saltar a nuestro encuentro sin importar si somos o no naturales de estos valles. Es el poder de la fotografía. Una representación que nos regresa a lo que somos.

Texto de Benjamín Alonso

Fotografía de María Elena Reverte

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Acerca de

María Elena Reverte es Licenciada en Artes Gráficas por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).


'De La Condesa a Puerta Real. La mirada de una artista chilanga en el desierto.' tiene 7 comentarios

  1. junio 16, 2015 @ 4:22 pm Troter67

    Impactan las fotografías. Hablan. Dicen. Gracias, Maria Elena.

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  2. junio 16, 2015 @ 7:58 pm misstoes

    Parece la representacion grafica de alguna distopia sacada de alguna novela de ciencia ficcion. Es algo escalofriante

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  3. junio 17, 2015 @ 12:40 am Vane

    Me identifico mucho con Maria Elena. También me fui a vivir a Puerta Real y también soy fotógrafa, tengo algunas muy similares hasta parece que viviera detrás de mi casa, jeje. Soy bióloga de profesión y a veces la ciudad me abruma. Tengo que regresar al campo para no sentir que me fusiono con el asfalto y el concreto caliente de esta ciudad. Me gustó su trabajo. Gracias por compartirlo.

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    • julio 7, 2015 @ 6:08 pm María Elena Reverte

      Gracias por sus comentarios, no cabe duda que el arte tiene un proceso curativo…
      He querido compartir esa fuerte primera impresión que me provocó Puerta Real, pero lo cierto es que al habitar los espacios, nos vamos apropiando de ellos, moldeándolos a nuestra propia energía y mirada, a lo dicho, en el presente, mi casa y el residencial, son un delicioso oasis, ideal para crear arte y pasear muy a gusto a mis perros.
      Saludos
      María Elena Reverte

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  4. junio 17, 2015 @ 10:57 am Heidy Zúñiga

    El poder del amor. Cambia escenarios, modifica planes.
    Bonita historia, excelentes fotos.
    Saludos.

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  5. agosto 31, 2015 @ 1:05 pm PERALOCA

    Cuestión de enfoque, de costumbre y de cambiar el entorno más cercano como tu propio jardín…

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  6. agosto 30, 2018 @ 11:04 am MARIA DEL ROSARIO MEDINA CANO

    COMO PUEDO COMUNICARME CON USTED SOY LA MTRA MARIA DEL REFUGIO MEDINA

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